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La Audiencia de Barcelona ha confirmado la condena de multa al exdelegado de CGT Josep Garganté por romper una cámara de TV-3 durante una manifestación de trabajadores de autobuses el 29 de septiembre del 2010 y ha remitido la sentencia al sindicato para que adopte las medidas oportunas para su destitución. La sentencia, de la sección décima de la Audiencia de Barcelona, contiene duros reproches a la conducta del sindicalista, que en opinión del tribunal debería haber sido imputado por un delito de daños -penado con entre uno y tres años de cárcel-, dado que el objetivo de su ataque era "impedir el libre ejercicio de una función o tarea de interés público" como la de los medios de comunicación.
Garganté, no obstante, ha dejado de ser delegado sindical de CGT en Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) desde las últimas elecciones de 2010 y actualmente ni siquiera está afiliado, según ha explicado él mismo, tras criticar la sentencia por "estrambótica y grotesca". Además de confirmar la multa, el tribunal ha acordado remitir la sentencia al servicio jurídico de la CGT para que adopte "las medidas adecuadas para la destitución del penado del cargo de representación sindical que ostenta", dado que la sala "no tiene ninguna duda" de que dicha organización" es la primera en rechazar comportamientos violentos" como el del procesado.
La sentencia recalca la "gravedad de los hechos" protagonizados por el acusado, que en su opinión "no solo significan un daño material a la propiedad pública (TVC), sino que demuestran hasta qué punto aún hay personas en nuestra sociedad que rechazan la imprescindible función informativa de los medios de comunicación". "Esa tarea es esencial en todo sistema democrático, dado que permite que la ciudadanía acceda a una información audiovisual directa, básica para crear su propia y libre opinión ante unos hechos de interés general", prosigue el fallo.