El Juzgado Penal 9 de Barcelona ha condenado a la pena más alta en España por acoso inmobiliario, tres años de prisión y una indemnización de 18.000 euros, al propietario de una vivienda del barrio del Clot de Barcelona por hacer mobbing a una inquilina que llevaba más de 20 años sufriendo acoso inmobiliario y 12 denunciándolo a las instituciones.
Según la sentencia, el condenado realizó actos para "perturbar" a la inquilina de sus derechos y disfrute pacífico de su vivienda como desentenderse del estado y conservación del edificio, tolerar la presencia de 'okupas', dejar de pagar el suministro de agua y negarse a cobrar la renta para que la desahuciaran.
Rosa Talón, que vive en ese domicilio desde que nació y tiene una tienda de cestos, interpuso la primera denuncia en 1999 donde ya ponía de manifiesto que no se estaban efectuando las obras correspondientes y que estaba en peligro su propia integridad física y la de los peatones, con lo que con esta sentencia se termina una larga y constante batalla que ha tenido un gran apoyo popular.