Lo que debía ser una experiencia musical compartida acabó convirtiéndose en una pesadilla muy parecida a una secta. Una veintena de alumnos del Instituto de Gospel de Barcelona decidieron denunciar al director del centro por el trato que les dispensaba en las clases. Su demanda llegó al Juzgado de Instrucción 14 de Barcelona, y la magistrada Cristina Ferrando ha decidido imputar a Óscar A. por los supuestos delitos de coacciones, vejaciones, trato denigrante y maltrato psicológico, según publica este lunes El Mundo.
En una entrevista concedida a La Vanguardia en diciembre del 2009, el responsable del centro aseguraba que el gospel "te llega al alma cuando te sientes esclavo". Tan a pecho se tomó su dogma que, según el relato de algunos alumnos, si alguien se equivocaba, lo colocaba delante del resto del grupo para que todos le insultaran.
Según han informado fuentes judiciales a Europa Press, Oscar A. convirtió su escuela en una especie de secta en la que manipulaba a los adolescentes a los que convencía de que las vejaciones a las que les obligaba eran buenas para ellos, inculcándoles un fuerte sentimiento de pertenencia al grupo y provocando que se aislasen poco a poco de su entorno social y familiar. El acusado organizaba su negocio con una estructura piramidal, de manera que él solamente daba clase de canto a un reducido grupo de adolescentes --las presuntas víctimas--, mientras que otros profesores de su confianza enseñaban a su vez a otros alumnos, sobre los que, en principio, no se produjeron estos abusos. Fuentes judiciales han informado de que también hubo relaciones sexuales, pero fueron consentidas, y no está imputado por ellas.
Precisamente, fueron una veintena de estos alumnos más directos quienes denunciaron a Oscar A., a partir de lo cual la policía y la magistrada emprendieron sus investigaciones. La policía estudia ahora el estatus jurídico de la escuela que, aunque en principio es de titularidad privada, realizaba sus actividades en centros y locales cedidos por parroquias de Barcelona, llegando incluso a dar clases de canto como actividades extraescolares en algún instituto público. La jueza, que antes de admitir la demanda pidió informes psiquiátricos y policiales, ya ha escuchado la versión de algunas víctimas, y tomará declaración al resto a lo largo de la semana. El acusado está citado el 15 de febrero para que dé explicaciones.
23/05/2012 Sociedad
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