El IES Joan Coromines y el Joan Pelegrí, además del nombre de pila, tienen otra cosa importante en común: ambos se levantan en el barrio de Hostafrancs, en Sants-Montjuïc. Entre sus alumnos, en cambio, hay diferencias visibles. Mientras en el primero solo un 22,8% de los alumnos son nacidos en Barcelona, en el Joan Pelegrí ese colectivo asciende hasta el 82,3%, es decir, prácticamente todos. A ojos de Ancor Mesa, uno de los sociólogos que trabaja en el proyecto Barri espai de convivència impulsado por la FAVB que durante el último año ha estudiado este barrio popular, esta segregación ya en la escuela puede originar desconfianza entre los grupos, xenofobia y racismo, lo que podría generar bandas juveniles, sensación de inseguridad y un crecimiento de opciones políticas radicales de extrema derecha.
Con ojos de niño 8 La visión que los niños de Hostafrancs tienen del barrio, plasmada en sus dibujos. DANNY CAMINAL
Con ojos de niño 8 La visión que los niños de Hostafrancs tienen del barrio, plasmada en sus dibujos. DANNY CAMINAL
Información publicada en la página 42 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 05 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Esta es una de las consecuencias del estudio realizado por el equipo de sociólogos de la FAVB a partir de 665 cuestionarios hechos a alumnos de ESO y bachillerato de ambas escuelas, con chavales de una media de edad de 14 años. En esa misma línea, llama la atención que para los alumnos del IES Joan Pelegrí, donde prácticamente todos son nacidos en el país, «la inmigración y los gitanos» se consideran el segundo «problema» que más preocupa a los chicos, con un 18%; y en el Joan Coromines el tercero, empatado con el consumo de alcohol y el tráfico de drogas.
Para evitar que ese problema crezca, los autores del estudio subrayan que es vital reforzar la presencia de educadores de calle, y que estos «estén de verdad en la calle y no en los despachos», señala la socióloga Carme Giménez, quien denuncia que con los recortes ese servicio se ha visto afectado y que la prevención en estos barrios es imprescindible para asegurar la convivencia.
También entre mayores
Ese aumento de la crispación y los conflictos con los gitanos, arraigado en el barrio desde hace décadas, también ha sido percibido por la asociación de vecinos. Es decir, no es una cuestión solo de los niños, sino también de los mayores. «Con la crisis ha crecido el racismo. La lucha por los recursos. Afloran problemáticas que podrían parecían superadas», apunta un portavoz de la entidad. Aunque, el principal problema que destacan los chavales del barrio, tanto de un colegio como del otro y con bastante diferencia, es la suciedad, algo que se ve claramente en la exposición de dibujos hechos por estos alumnos en el marco del proyecto, recién inaugurada en la sede del distrito.
En el ranking de barrios según renta familiar disponible (en 2010), Hostafrancs se sitúa en el puesto 44 de la ciudad, 22 puntos por debajo de la media, punto en el que se sitúa Camp d'en Grassot i Gràcia Nova. «La media se sitúa en el lugar 20º de 73, lo que supone que 53 barrios de la ciudad tienen un índice de riqueza por debajo de la media y por encima solo 19, lo que evidencia las enormes desigualdades que vive la ciudad», sentencian los sociólogos.
Vea el vídeo de esta
noticia con el móvil o
en e-periodico.es