El puerto de Barcelona, con su enorme tráfico de contenedores, se reafirma como una puerta de entrada de grandes partidas de droga. El mayor hallazgo de los últimos años fue revelado ayer por la Guardia Civil: 708 kilos de cocaína escondidos en una carga de 22.400 kilos de coco seco procedente de la República Dominicana. La operación se ha saldado sin detenidos porque los narcotraficantes han utilizado el llamado método del gancho perdido que consiste en camuflar mercancías lícitas con otras ilegales de cuya existencia las empresas que hacen el intercambio comercial no tienen conocimiento.
Información publicada en la página 37 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 28 de abril de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La droga fue intervenida en «una inspección aleatoria» a la salida del puerto cuando viajaba en un camión. El hecho ocurrió hace un mes y medio, el 12 de marzo, y hasta ahora no se ha divulgado para no dificultar una investigación que sigue abierta. El último gran alijo del puerto se encontró en el 2011 con 635 kilos procedentes de Brasil.