La Guardia Urbana de Barcelona ha puesto en marxa una campaña de control de velocidad ante el aumento de accidentes relacionados con esta causa durante el primer trimestre del año, que ha pasado de 28 el 2011 a los 44.
Además, la policía ha detectado una mayor fluidez del tránsito por la reducción de vehículos y un incremento de la velocidad. El intendente y portavoz de la Guardia Urbana, Carles Rainé, ha explicado este viernes que por este motivo se establecerán radares camuflados en coordinación con motoristas en las principales vías, donde se ha detectado un aumento de siniestros: en la calle de Aragó, en la avenida de la Meridiana y en la Gran Via. Asimismo, se pondrán radares móviles en las zonas 30, prioritarias en cuanto a sensibilización.