Muchas ciudades tienen su propio poeta. París enamoró a Charles Baudelaire y Buenos Aires, a Jorge Luis Borges. Otras, como Madrid, Nueva York, Londres o Berlín han generado gran variedad de elogios y canciones, pero muy pocas tienen una tradición tan sólida y rica de odas (ambiciosos poemas de ensalzamiento con vocación pública) como Barcelona. El poeta, traductor y crítico literario Sam Abrams recoge ahora esta singular riqueza -desconocida para la mayoría- en el libro Odes a Barcelona, publicado por el Ayuntamiento de Barcelona. El objetivo: «visualizar un terreno del patrimonio cultural de la ciudad que no era visible», señala Abrams. «Hay una especie de obsesión con la novela de Barcelona, y resulta que los poetas catalanes han ido escribiendo el gran poema de Barcelona», añade, orgulloso.
Panorámica de la plaza de Espanya y Reina Maria Cristina, con Montjuïc detrás, el año pasado. ARCHIVO / RICARD CUGAT
Panorámica de la plaza de Espanya y Reina Maria Cristina, con Montjuïc detrás, el año pasado. ARCHIVO / RICARD CUGAT
Información publicada en la página 33 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 30 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La exhaustiva compilación, que abarca desde 1840 hasta el 2011 y cuya selección refleja la tradición y diversificación de este subgénero poético, se inicia con Jacint Verdaguer en la Renaixença-«un periodo en el que la cultura catalana renace y sale este género para reflexionar sobre el país», según Abrams- y está dedicada a David Castillo y Joan Margarit. «Por ser los dos poetas actuales que más trabajo y esfuerzo han puesto en Barcelona», señala Abrams. Víctor Balaguer, Apel·les Mestres, Miquel Costa i Llobera, Joan Maragall, Àngel Guimerà, Joan Brossa, José Agustín Goytisolo y Marta Pessarrodona son solo algunas de las otras plumas que incluye la antología.
La temática de estas poesías -que desde su inicio, con Rubió i Ors, siempre han tenido un claro elemento crítico- ha ido adaptándose a la época e incorporando nuevos fenómenos y realidades. Así, el libro evoluciona de la Oda nova a Barcelona de Maragall, que alude a los problemas de clase en la ciudad, a temas totalmente actuales, como la especulación inmobiliaria, reflejada en el poema Montjuïc, Babilònia, de Lluís Calvo y Jordi Valls; y el fenómeno de la inmigración, como deja entrever la última obra publicada de Anton Carrera, Em sé deutor de tu, que es la encargada de cerrar esta recopilación, que incluye, en más de 300 páginas, un total de 44 odas.
El exilio es otro tema destacado y recurrente. Por ejemplo, Pere Guilenyà, desde París, y Rovira i Virgili, desde México, también escribieron a esta ciudad mediterránea. «Es una síntesis de la historia, una manera de asumir su complejidad histórica, política, social y lingüística», comenta Abrams, recordando la relevancia que siempre ha tenido la poesía en la literatura catalana.