Lo de esta tarde es el aperitivo de unas fiestas mayores con una variada oferta que empezará mañana por la mañana. Porque hoy el único festejo en Gràcia será la lectura del pregón, a las 19.00 horas en la plaza de la Vila, que será leído desde el balcón de la sede del distrito por un exvecino del barrio con un gran compromiso con su movimiento asociativo: Esteve Camps, presidente de la Junta Constructora de la Sagrada Família tras relevar en el cargo a Joan Rigol en septiembre pasado. Después de este acto, las comisiones de fiestas volverán a sus respectivas calles a continuar trabajando, y más de uno durante toda la noche, para tener a punto unos adornos que deleitarán a los miles de visitantes que acudirán hasta el martes 21 a unas celebraciones que esta vez tienen un marcado carácter solidario.
El presidente de la Fundació Festa Major de Gràcia, Ricard Estruch, ayer, engalana el techo de Joan Blanques de Dalt (entre las calles de Encarnació y Congost). ÁLVARO MONGE
Información publicada en la página 312 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 14 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Y es que uno de los principales reclamos de las fiestas, sin menospreciar la programación, son los decorados, unos adornos que serán reconocidos en el concurso que se celebrará la tarde del viernes. Este año, tras el abandono por falta de relevo generacional de la calle de Providència, son 18 las vías que se engalanan, algunas de las cuales ya están a falta de cuatro detalles. En ese contexto, otro de los clásicos, además del recorte de subvenciones que viene sufriendo la fiesta los últimos años (unas ayudas que el ayuntamiento sí ha mantenido), es el evitar que los destrozos agüen la cita a los vecinos, como es habitual incluso antes de la celebración del concurso. Por eso, en algunos tramos ya cuelga un cartel llamando al respeto.
Aunque lo cierto es que no siempre han sido actos vandálicos los responsables de ese deterioro, a veces ha sido incluso la aglomeración de público lo que hace inevitable más de un tropiezo. Por eso, este año los organizadores han recomendado a las calles que dejen una de las aceras libres para la circulación, algo que será bien recibido, especialmente, por aquellos con movilidad reducida y por las personas que vayan con cochecitos de niños.
Como es habitual desde hace unos años, las actividades serán más diurnas que nocturnas, y pese a la caída por falta de presupuesto de la oferta musical del oratorio de Sant Felip Neri y la iglesia de Santa Maria de Jesús, las fiestas presentan novedades. Entre estas, en el marco de su carácter solidario, la plaza de la Revolució se dedicará de lleno a divulgar la labor de oenegés de la ciudad, mientras que se ha programado una ruta de vinos catalanes que cada día se instalará en una calle diferente.
También como novedad, pero que no será bien recibida por algunos visitantes, TMB ha suspendido el bus lanzadera que los últimos años conectaba fuera del horario de metro Gràcia con la plaza de Catalunya para enlazar con los buses nocturnos. Una decisión que los organizadores de la fiesta no lamentan porque coinciden en señalar, como el consistorio, que tenía pocos usuarios y que el día más fuerte de visitas es la noche del sábado, cuando el metro, como hoy, víspera de festivo, funciona ininterrumpidamente.