Rosa T., vecina de un ruinoso edificio de Barcelona que desde el 2003 malvive sin agua, ha explicado este miércoles al juez el presunto acoso inmobiliario que padece desde hace más de 20 años por parte del propietario de su piso, quien, según su versión, llegó a decirle que la echaría de su casa "quisiera o no". En el Juzgado de lo Penal número 9 de Barcelona se ha iniciado el juicio contra José B., propietario del edificio de la calle Rogent en el barrio del Clot de Barcelona para quien la Fiscalía de Barcelona exige tres años de prisión por un delito de coacciones.
Según la fiscalía, el acusado José Ramón B. actuó en ejecución de un plan preconcebido para forzar a Rosa a abandonar en contra de su voluntad su piso del inmueble de la calle Rogent, 81 bis, donde su familia vive desde hace unos 100 años. El imputado, según alega la acusación, desatendió por completo el mantenimiento del edificio (todo de su propiedad) y de sus instalaciones básicas, tolerando incluso la presencia de okupas. El acusado dejó de pagar el suministro del agua de la finca y se negó a cobrar el importe de la renta, todo ello "con la finalidad de doblegar la voluntad" de Rosa, "copeliéndola a desalojar la vivienda".
José Ramón B. ha declarado que él hacia las reparaciones que creía oportunas, pero no las que la vecina reclamaba y que tras la denuncia de la inquilina hay un interés económico. Rosa, sin embargo, ha detallado las penurias en las que vive. "Tengo que abastecer de agua en una fuente cercana", ha explicado, para después añadir que a causa de la situación que sufre ha tenido problemas de salud.