Las fiestas de Gràcia, que se celebrarán del 15 al 21 de agosto, tras el pregón que el día 14 leerá en la plaza de la Vila Esteve Camps, presidente delegado de la Junta Constructora del Patronato de la Sagrada Família y vecino del barrio, tendrán esta edición un marcado carácter solidario.
En la plaza de la Revolució se organizarán actividades para difundir la tarea de oenegés que trabajan para paliar la exclusión de miles de barceloneses, y en las 18 calles que se adornarán se venderán unas pulseras solidarias en beneficio de Cáritas.
Como viene siendo habitual en los últimos años, se ofrece de nuevo una programación más diurna que nocturna para incentivar la presencia de público familiar, con lo que el límite horario en las calles será a las 02.00 horas los días laborables y vigilias, y hasta las 03.30 los viernes y festivos, excepto las plazas de Sol, Diamant y Virreina, que cesarán su actividad a la 01.00 cada día.
La crisis un año más ha hecho mella en las celebraciones, que han visto reducir la aportación de la Generalitat y de la diputación, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona ha mantenido su ayuda. Por ello, las fiestas han prescindido de dos de sus perlas en cuanto a oferta musical: Les Nits del Claustre y Les Tardes Plàcides.