La red ferroviaria estatal de Barcelona afronta en la estación de Passeig de Gràcia, desde mañana y durante 16 meses, otra de las grandes movidas de los últimos años. La causa son nuevas obras del largo y lento plan de modernización de una infraestructura que sufre un déficit crónico de inversiones. A diferencia de lo ocurrido en L'Hospitalet, Sants y La Sagrera, aquí los trabajos no afectarán a los trenes pero sí al movimiento de los 43.000 viajeros de Renfe que usan a diario la céntrica parada.
Vallas de las obras de la estación de Passeig de Gràcia puestas en la acera del lado montaña de Aragó, ayer. JOAN CORTADELLAS
Información publicada en la página 36 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 15 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El gestor Adif cierra el vestíbulo y dos de los accesos, con lo que la venta de billetes se hará en la calle en un módulo prefabricado en Aragó-Pau Claris. La conexión con el metro también será por la superficie siguiendo las aceras de Aragó. En el lado montaña se ubican las dos bocas de entrada a las vías, en Pau Claris y Roger de Llúria, así como la ruta peatonal que empieza en la salida del metro del paseo de Gràcia. En el lado mar, estarán las dos bocas de salida en esas mismas calles y el encaminamiento hacia la entrada del suburbano en Aragó-paseo de Gràcia.
En la reforma, en marcha desde el 2010 pero en fases de menor impacto, se gastarán 12 millones para ampliar el vestíbulo de 650 a 1.550 metros cuadrados y para colocar cuatro ascensores y siete escaleras mecánicas entre la calle y los andenes. La construcción de muros pantalla hasta 12 metros de profundidad ha obligado a instalar 75 sensores en la zona para detectar posibles movimientos de tierras y a realizar inspecciones del estado de una decena de edificios.
NUEVE INFORMADORES / Las obras cortarán asimismo el tráfico, de forma variable, en uno de los seis carriles de Aragó durante los 16 meses. Adif ha señalizado los nuevos itinerarios por la calle de los viajeros y ha destinado nueve personas (que tras las primeras semanas serán cuatro) para informar de los cambios. Además, dada la longitud de la estación, los trenes pararán ahora en la zona más cercana a Pau Claris y Llúria.