La nueva sede de la Filmoteca de Catalunya emerge en pleno Raval en la plaza de Salvador Seguí, uno de los enclaves elegidos por Albert Pons cuando en el 2001 rodó Margarita. Entonces el barrio más carismático de Barcelona estaba mutando su paisaje urbano como bien refleja el documental En construcción, con el que José Luis Guerin captó, un año antes, el coste humano que aún conlleva una transformación de tal envergadura.
José Luis Guerin, en una de las callejuelas del Raval donde, a lo largo del año 2000, rodó 'En construcción'. ARCHIVO / XAVIER GONZÁLEZ
José Luis Guerin, en una de las callejuelas del Raval donde, a lo largo del año 2000, rodó 'En construcción'. ARCHIVO / XAVIER GONZÁLEZ
Información publicada en la página 49 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 12 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Estas dos películas forman parte del singular ciclo sobre el Raval que esta noche inaugura la Filmoteca de Catalunya con el estreno del documental Ravaleja: un barri vist pels veïs, que encadena filmaciones grabadas y protagonizadas por la gente del barrio multicultural.
La retrospectiva se nutre de 23 títulos que se proyectarán entre julio, agosto -por vez primera la filmoteca no cierra por vacaciones- y septiembre. Entre ellos destacan Barrios bajos (1937), de Pedro Puche; Indomable (2011), de Steven Soderbergh, Una casa de locos (2002), de Cédric Klapisch; Los atracadores (1962), de Francesc Rovira Beleta; Sinatra (1988), de Francesc Betriu, y Susanna (1996), de Antonio Chavarrías.
Las sesiones se completan con la visita a la exposición El Raval al Raval. Imatges d'un barri, cuyo acceso hasta este domingo es gratuita por ser los días en los que se celebra la fiesta mayor. Antiguos carteles de películas, documentos audiovisuales, fotografías y libros cuya trama se desarrolla en el Raval se exhiben en esta muestra que recorre la trayectoria vital y la intensa historia del barrio que durante el siglo XX fue el más canalla de la ciudad. Justamente esta vertiente, además de su realidad social obrera, es la que más ha interesado a los directores de cine.
Guerin se adentró tanto en el barrio que llegó a vivir durante semanas en una pensión de sábanas zurcidas y ropa tendida en la ventana. Su película En construcción, en la que brilla el actor marroquí Abdel Aziz el Mountassir, se filmó sin reparar en el paso del tiempo, buscando la invisibilidad de una cámara que apenas se mueve y la complicidad de todo el barrio. La idea era que no se percibiera su intervención. «La realidad es más rica y compleja de lo que un guionista pueda imaginarse. Lo mejor de esta película son los diálogos, y no son míos», considera Guerin.