Los usuarios de autobuses no han notado prácticamente la huelga parcial de cuatro horas convocada entre las 8.00 y las 12.00 de este miércoles por la Coordinadora Obrera Sindical (COS), un sindicato minoritario en la sección que exige la readmisión de uno de sus sindicalistas, despedido en junio.
Varios ciudadanos esperan el autobús, este miércoles, en la calle de Aribau de Barcelona. JOAN CORTADELLAS
Las esperas en la mayor parte de las paradas han sido las habituales en este época del año, o sea, bastante superiores de lo normal, aunque la mayoría de ciudadanos no ha sido consciente de que había convicado un paro. De hecho, Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ya auguró el martes que la mayoría de sus trabajadores acudirían a sus puestos de trabajo, y recordó que la COS es un sindicato constituido recientemente y no tiene representación en el comité de empresa.
En opinión de la empresa este paro era "ilegal y abusivo" .