El Periódico

El crimen de los urbanos arroja sospechas sobre la muerte de un mantero en Montjuic

Los dos acusados del asesinato de un compañero protagonizaron un incidente en el que falleció un vendedor ambulante en el 2014

Los Mossos han desempolvado el caso y estudian si está relacionado con el homicidio del agente Pedro R.

El guardia urbano Alberto L. (de paisano y con gafas de sol), acusado del homicidio de un compañero, golpea con una porra a un mantero en la plaza del Duc de Medinaceli, en el 2014.

El guardia urbano Alberto L. (de paisano y con gafas de sol), acusado del homicidio de un compañero, golpea con una porra a un mantero en la plaza del Duc de Medinaceli, en el 2014.

GUILLEM SÀNCHEZ / BARCELONA

Jueves, 18 de mayo del 2017 - 21:17 CEST

Rosa P. y Alberto L. están en la cárcel por el asesinato de Pedro R., el novio de la primera. Se acusan mutuamente de haberlo matado. La primera hipótesis con la que trabajaron los investigadores de los Mossos d’Esquadra es que se trata de un crimen pasional. Pedro descubrió que Rosa y Alberto -antiguos novios- eran amantes y la revelación desencadenó una pelea que terminó en un homicidio. Según esta hipótesis, Rosa y Alberto decidieron conjuntamente deshacerse del cuerpo de Pedro escondiéndolo en el maletero de su coche, conduciendo hasta un camino de tierra junto al pantano de Foix y prendiendo fuego al vehículo. El cuerpo calcinado de la víctima se encontró el jueves 4 de mayo.

Esta sería la explicación más simple a un caso que ha conmocionado a la Guardia Urbana de Barcelona, dado que los tres implicados en este crimen son agentes del cuerpo municipal. Pero existe otro móvil que no han descartado los investigadores de los Mossos a cargo de un caso que es cualquier cosa, menos sencillo.

EL PASADO DE ALBERTO Y ROSA

Rosa y Alberto coincidieron en la Unitat de Suport Diürn (USD) de la Guardia Urbana. Este grupo, ubicado en la comisaría de la Zona Franca, trabaja durante los fines de semana. Los dos estaban a las órdenes del cabo Juan José L., un antiguo antidisturbios del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) famoso dentro del cuerpo municipal por ser "expeditivo", según sus compañeros más benévolos, o "violento", según los más críticos. Este cabo, de ideología de extrema derecha, fue expedientado por lucir una muñequera con la bandera española en una manifestación de legionarios en mayo del 2016.

Alberto, dentro de la USD, se ha visto implicado en tres episodios oscuros, siempre con manteros. Fue juzgado y absuelto por pegar a un vendedor en el metro el domingo 3 de julio del 2011. Fue juzgado y condenado por dar una paliza con su porra extensible a un mantero senegalés en la plaza Duc de Medinaceli el sábado 24 de agosto del 2012. Fue también protagonista en un suceso que terminó de la peor manera, con otro vendedor ambulante fallecido el sábado 9 de agosto del 2014, en la montaña de Montjuic. Ese día, estaba junto a Rosa.

Según un informe publicado por el diario 'Ara', Alberto y Rosa declararon entonces que el mantero, de 50 años y natural de Teruel, cuando fue sorprendido por ambos -vestidos de paisano-, abrió una navaja y trató de atacarlos. Rosa presentó un corte superficial en la pierna. Tras intentar calmarlo, el mantero saltó de espaldas por un terraplén. Murió más tarde, en el Hospital Clínic, como resultado de las heridas causadas por la caída.

CASO BAJO SOSPECHA

Los Mossos han desempolvado esta carpeta del 2014, que en su día terminó archivándose judicialmente. La hipótesis que estudiarían es que el móvil que impulsó a Rosa y a Alberto a terminar con la vida de Pedro fue que este, tras descubrir que eran amantes, los amenazó con revelar lo que sucedió en Montjuic. Oficialmente, la policía catalana solo admite que están estudiando todas las posibilidades y que, si aparecieran nuevos datos acerca de este episodio, la jueza podría reabrirlo. Algo que, de momento, no ha sucedido.

AMANTES ENFRENTADOS

Rosa acusa a Alberto de asesinar a su novio Pedro. Fuentes judiciales señalan que la mujer declaró ante el juez que Alberto se presentó enfurecido en su domicilio de Vilanova i la Geltrú. Le pidió a Rosa que subiera al piso de arriba con sus hijas y, a continuación, mató a Pedro y requirió la ayuda de la mujer para deshacerse del cuerpo, a lo que ella accedió coaccionada por el miedo. La versión de Alberto es distinta, ya que asegura que fue Rosa quien pidió su ayuda, cuando esta ya había matado a Pedro, para deshacerse del cadáver.

La jueza de Vilanova los envió a ambos a la cárcel tras escucharlos durante la jornada del martes en el juzgado de esta localidad en el que se instruye una causa que sigue bajo secreto de sumario. De lo que no hay duda es de que, según sus propias explicaciones, el asesino de Pedro es uno de ellos. El móvil que los impulsó sigue sin estar claro. Como tampoco lo está el pasado en la USD que comparten Rosa y Alberto, dentro de un grupo, a cargo del cabo Juan José, que acumula demasiados episodios violentos, y la muerte de un hombre, un vendedor ambulante.

Un cuerpo en estado de 'shock'

El crimen de los urbanos ha dejado en estado de 'shock' al cuerpo de la policía municipal de Barcelona. Desde que salió a la luz que el hombre que apareció calcinado en el coche del pantano de Foix era un agente de la Guardia Urbana, los acontecimientos no han hecho sino agravar el suceso. El arresto de dos urbanos, el pasado sábado, como presuntos autores de este homicidio parecía el detonante final. Pero la participación de estos dos agentes en el episodio en el que falleció un mantero en Montjuic en el 2014, parece reabrir un capítulo tal vez mal cerrado.

Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona aseguran que la Unidad Deontológica de Asuntos Internos (UDAI) de la Guardia Urbana sigue "muy cerca" cada giro que da este caso. Agentes consultados por este diario han mostrado su deseo de que se investigue a fondo todo lo que rodea al grupo de la USD a la que pertenecían Alberto y Rosa -los dos presuntos homicidas- porque existen dudas razonables acerca de varias de sus actuaciones. Otros, sin embargo, niegan que estén justificadas las sospechas que ahora se vierten sobre el grupo liderado por el cabo Juan José P.

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