¿Cómo resistirse al reclamo de precio chollo cuando la sed aprieta? Más barata incluso que un agua o un café, la cerveza casi se ha institucionalizado a un solo euro en muchos de los bares y restaurantes de Barcelona. El fenómeno que avanzó hace poco más de un año EL PERIÓDICO, cuando los carteles de oferta en plena calle se iban abriendo paso, ya dibuja un mapa continuo en todos los barrios. Incluso en pleno centro turístico.
Precio anticrisis 8 Un restaurante del Eixample, que oferta las cañas a solo 70 céntimos, ayer. ALBERT BERTRAN
Información publicada en la página 37 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 05 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El Lizarrán de la calle de Mallorca, sin ir más lejos, echa el resto en materia promocional con cañas a solo 0.70. Pero muy cerca, en pleno Eixample, las pizarras dejan claro que ya no hay que andar para encontrar terrazas donde una mediana cuesta una sola moneda, algo que antes merecía blogs en internet. «Si con precio normal vendemos cinco cajas, así vendemos 10», explican en el bar Roma, en la avenida del mismo nombre, donde de buena mañana los clientes de la terraza ya dan cuenta de la oferta, en este caso, doble. San Miguel a un euro, y Estrella Damm a 1,20.
La cerveza promocional no es una iniciativa del vendedor, sino que es fruto de ventajosos contratos con las empresas cerveceras. Moritz (que vende el 10% de la cerveza que se consume en la hostelería de la ciudad) asegura que no ha creado una oferta especial al respecto, pero sus precios de distribución permiten a los bares despacharla a un euro. Es una de las marcas, junto con San Miguel especialmente, que protagonizan los carteles de oferta. La novedad de la temporada es que Damm, sin querer entrar en guerras de precios, sí los ha «ajustado» para «seguir siendo competitivos». Por eso, es común hallar ya letreros de «Estrella a 1,20 euros», nunca por debajo.
El gigante cervecero, con un 66% del volumen de mercado en el área metropolitana (entre hostelería y alimentación) y casi 1,5 millones de hectolitros vendidos de marzo del 2011 a marzo de este año, defiende, de cualquier modo, que prefiere estimular la venta en Barcelona con otras acciones, como la reciente De Tapes per Barcelona (donde tapa y Estrella van de la mano a 2,40 euros en más de 40 locales participantes) y los Vespres Inèdits, que hasta el 22 de junio, maridan botellas grandes de la Premium Inedit a 20 euros con tres tapitas en terrazas de hotel.
¿Es determinante el precio para vender? El titular del Menta, Fresa y Chocolate, en el Eixample derecho, matiza que quien es fan de una marca no la aparca por precio (una mediana sin oferta suele costar entre 1,50 euros y 2,20, según las zonas). Pero que el reclamo del euro atrae clientes «de los que quieren 'una cerveza' sin importar cual» y que suelen repetir. «La gente busca ofertas, en la cerveza y en los desayunos», argumenta. Nunca antes de esta política había conseguido despachar hasta siete cajas en un día en su pequeño bar, apunta, en su penúltimo día laboral, ya que acaba de traspasar su bar a una familia china.
Capricho asequible
En la calle de Blai de Poble Sec, uno de los ejes que primero se apuntaron al asunto, el moderado saldo de la factura ha devuelto a muchos el ritual de la cervecita al salir del trabajo. «A este precio aún podemos darnos el capricho», opina un joven cliente, que se está tomando la segunda.
En la práctica, además de estimular el consumo en bares (en el 2010 este descendió en pos de las ventas de cerveza en los súpers), el asunto ha servido para animar también ventas de tapas. Y sobre todo, para no dejar de socializar.