Robar en establecimientos a los que se accedía empotrando un coche es una práctica delictiva común. Menos habitual es sin embargo que el vehículo utilizado para el empotramiento sea una motocicleta. Así lo hacían los tres jóvenes --uno de ellos menor de edad-- que han sido detenidos por los Mossos d¿Esquadra en el distrito barcelonés de Sant Andreu. La Policía de la Generalitat les acusa de al menos 11 robos en los que habrían robado dinero y cartones de tabaco por valor de unos 21.000 euros.
Imágenes facilitadas por los Mossos de robos usando el método de empotrar motocicletas. MOSSOS D'ESQUADRA
La búsqueda policial se inició a raíz de la multiplicación de robos nocturnos en comercios del distrito de Sarrià-Sant Gervasi. En todos ellos se repetía un mismo patrón, que quedó grabado por las cámaras de seguridad de esos establecimientos. Los ladrones, a una hora en que había poca circulación en esas calles, se lanzaban contra las puertas de vidrio a bordo de unas motocicletas que previamente habían robado. Si con ese golpe no bastaba, acababan de abrir el agujero a golpe de mazo. Una vez lograban agujerear la entrada, se colaban dentro del establecimiento y robaban el dinero de la caja y, en el caso de estancos, el tabaco. Con el botín en su poder, huían a bordo de la misma motocicleta que habían empotrado.
Más tarde, el grupo comenzó a efectuar esos robos empotrando un vehículo de alta gama que fue localizado por los Mossos en Sant Andreu. La policía dispuso un operativo de vigilancia en torno al vehículo y detuvo a dos de los presuntos ladrones en el momento en que se disponían a subir en ese coche. Esos dos arrestados son Jairo Ruben C. A., de 18 años y de nacionalidad española, y un menor de edad. El tercer miembro del grupo es Diego Rumiñahui M.C, de 22 años y nacionalidad española, que fue detenido semanas atrás. Tras pasar a disposición judicial quedaron en libertad con cargos.