Los Mossos d'Esqusdra resolvieron el 29 de septiembre, primero, y el 3 de octubre, después, dos cadenas de violentos robos perpetrados en Nou Barris y Sant Andreu y en Ciutat Vella y el Eixample. Los detenidos, que están en prisión, no tenían relación entre sí. El primero de ellos, no obstante, actuaba en compañía de otro joven que logró huir en el momento del arresto pero que ha sido identificado ya.
La policía tenía constancia de una serie de atracos en farmacias y pequeños supermercados que, en algunos casos, tenían un patrón común.
Desde principios de agosto se habían recibido denuncias de que dos hombre entraban sobre todo en farmacias con el rostro oculto con un pasamontañas y armados con cuchillos y armas de fuego, aunque estas tal vez eran simuladas. En alguna ocasión hirieron a sus víctimas. A traves de los datos que proporcionaron los denunciantes se logró identificar a uno de los atracadores, vecino de Trinitat Vella. Estuvo a punto de ser arrestado días después junto a su compañero de fechorías tras un dar un golpe en Sant Andreu, pero lograron escapar. Tras otro atraco, en esa ocasión una farmacia de Nou Barris, fueron seguidos hasta sus casas. Uno fue detenido. El otro se enfrentó a los agentes y pudo huir.
Días más tarde los Mossos d'Esquadra resolvieron otra cadena de atracos. El responsable era un hombre de 41 años que llevaba una pistola falsa. El 3 de octubre atracó un supermercado de Ciutat Vella, pero al salir de la tienda los propietarios del establecimiento se abalanzaron sobre él y le inmovlizaron hasta que llegó la policía. Después se le pudo relacionar con hasta seis asaltos parecidos.