El Consorcio de la Zona Franca, la primera empresa pública de gestión inmobiliaria y de suelo industrial de Barcelona, ha recortado su "sobredimensionada estructura" con el despido de 10 altos cargos, la mitad del comité de dirección, y la reducción en un 15% del presupuesto de este año. La reestructuración se ha aprobado en el consejo plenario celebrado esta semana bajo la presidencia del alcalde de la capital, el convergente Xavier Trias.
La austeridad será la "directriz primordial" en el futuro, según dijo el nuevo delegado especial del Estado, el exconcejal barcelonés del PP Jordi Cornet, que ahora es el primer ejecutivo del consorcio en sustitución del socialista Manuel Royes. Cornet ha presentado las cuentas del 2011, que se han cerrado con unas pérdidas de 1,9 millones. El "ajuste del organigrama" y la rebaja salarial de la dirección permitirán ahorrar "dos millones", añadió.
El consorcio tiene 120 empleados y gestiona y promueve el polígono industrial de la Zona Franca, los parques logístico y tecnológico del mismo, además de numerosas oficinas y edificios singulares de actividades económicas urbanas: torre Telefónica (Fòrum), Media-TIC (22@) o Nexus I y II (UPC) entre muchos otros. También participa en el desarrollo urbanístico, ahora paralizado, de zonas como los antiguos cuarteles de Sant Andreu o el barrio de la Marina del Prat Vermell.
La crisis ha obligado a revisar "todos los proyectos para adaptarlos al ciclo inmobiliario" e intentar reducir la deuda financiera, que en el 2011 llegó a los 188,2 millones. La cifra de negocio cayó el pasado año el 7,4%. En el pleno que ha presidido Trias también se ha informado de los intentos para cobrar "compromisos pendientes de otras administraciones que lastran las cuentas".