No deben de saberlo, pero es más que probable que los seis turistas que hace algo más de tres meses descendieron de manera poco ortodoxa del monumento de Colón sean de por vida los últimos visitantes en subir al mirador. Para ser más precisos, estas tres parejas y los bomberos que participaron en un laborioso rescate que duró cerca de cinco horas, básicamente por lo arriesgado de una evacuación a 60 metros de altura que acabó realizándose mediante una grúa. Y desde ese festivo 1 de mayo, cuando se estropeó el ascensor de esta torre, el mirador sigue cerrado al público. Los turistas, no obstante, siguen acudiendo ignorantes de lo sucedido. Los informadores no se cansan de repetir que está cerrado de manera provisional.
Una veintena de turistas, sentados en la base del monumento a Colón, el pasado 14 de agosto. JORDI COTRINA
Información publicada en la página 302 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 21 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Cada día son decenas las personas que vienen para subir, es una atracción que sale en las guías y una de las muy frecuentadas por los cruceristas que están poco tiempo en la ciudad por las vistas que ofrece», explica Noelia Fita, responsable del punto de información que Turismo de Barcelona tiene en los bajos del monumento. «Muchos se van decepcionados, pero sobre todo preguntan cuándo abrirá», apunta en referencia, principalmente, a los catalanes que se están acercando este verano en mayor número que otros, según está comprobando. Y la respuesta, cuenta Fita, es difícil. «No sabemos si podrá reabrir mañana, dentro de unas semanas o de unos meses. Solo podemos decirles que es un contratiempo temporal», explica.
O no tan temporal. Porque de momento nada apunta a que volverá a abrir algún día. El primer teniente de alcalde y responsable de Seguridad, Joaquim Forn, corrobora a este diario que el municipio aún no ha tomado una decisión definitiva, aunque todo parece indicar que ese sine die que anunció el día después del accidente sea definitivo: «Para abrirlo de nuevo hemos de tener la garantía plena de que en caso de una avería del ascensor se pueda hacer una evacuación eficaz, rápida y segura. Lo más importante es la seguridad de las personas. Queremos estudiar bien todas las posibilidades antes de decidir qué hacemos», dice el concejal. Y de momento, los informes dicen que en esta torre que el pasado año recibió 170.000 visitas (un 34% más que el año anterior) es inviable colocar un nuevo elevador para activarlo en caso de emergencia, o incluso instalar unas escaleras de socorro a lo alto de la gran columna.
Y aunque desde el Ayuntamiento de Barcelona parecen más pesimistas a que se encuentre una solución y no descartan que acaben anunciando un cierre definitivo, fuentes de Turismo de Barcelona mantienen la puerta abierta a la posibilidad de que los técnicos encuentre una solución en las próximas semanas, cuando concluyan el estudio.
500.000 euros de ingresos
De clausurarse esta instalación que gestiona el consorcio formado por el ayuntamiento y Turismo de Barcelona, la capital catalana dejaría de ingresar medio millón de euros anuales que van destinados a la promoción de la ciudad. Como fuere, fuentes del consistorio insisten en que la imagen de los cuatro malagueños y los dos japoneses saliendo por lo alto de la estatua ante un numeroso público aplaudiendo no se volverá a repetir, y que si se ha de cerrar se cerrará.
Lo que no quitará que el monumento continúe siendo una visitadísima atracción, ya que pese a la clausura del mirador siguen siendo centenares los turistas que estos días se congregan a pie de la estatua, ya sea haciendo un receso, mirando hacia lo alto de Colón o haciéndose la clásica foto subidos a los leones que custodian la torre.
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