El colectivo de apoyo a los 300 senegaleses que malviven en una fábrica abandonada en el 127 de la calle de Puigcerdà, en el barrio del Besòs, ha adelantado a hoy jueves la asamblea para fijar movilizaciones prevista para mañana, dados los nulos avances en la mediación con la propiedad y el anuncio de la policía autonómica de que el desalojo anunciado será finalmente la próxima semana.
La defensa de los jóvenes subsaharianos que sobreviven de la chatarra en dicha nave, propiedad de Fincas Riana, denuncia que los dueños no quieren recibirles. Cuando el pasado lunes la jueza de instrucción número 5, encargada del caso, suspendió la orden de desalojo debido a la presión ciudadana, dio una semana de margen para la búsqueda de soluciones e instó a la propiedad a pronunciarse.
Más tiempo
Los habitantes de la nave siguen pidiendo más tiempo para poder vaciarla, ya que no es solo su hogar. Se trata también de su lugar de trabajo, en el que almacenan tonealdas de chatarra, cuyo comercio es su única fuente de ingresos.