El ayuntamiento ha dado a conocer esta mañana los proyectos ganadores del plan de las 16 puertas de Collserola, con el que se pretende ordenar los accesos desde la ciudad al parque haciendo que la naturaleza "penetre en Barcelona". Antoni Vives, concejal de Hábitat Urbano, ha destacado el elevado nivel de los trabajos y ha señalado que la participación de vecinos y entidades fue "fundamental" para que los despachos de arquitectos reflejaran necesidades reales del entorno.
Vives ha adelantado que antes de que acabe el mandato, los 16 accesos ya tendrán algún elemento de transformación. "Actuaremos en todas las puertas a la vez", ha explicado el tercer teniente de alcalde, que no ha ningún detalle sobre qué tipo de cambios se avecinan en los próximos tres años. El concejal de Hábitat Urbano no ha querido adelantar cuál es el presupuesto de este macroproyecto de recuperación de la línea de montaña, alegando que en septiembre se empezarán a redactar los proyectos ejecutivos. Tampoco hay una previsión de lo que podría llegar a costar todo una vez terminado, previsiblemente, dentro de 20 años, según el pronóstico del propio ayuntamiento, que primero habló de cuatro años. "Es una prioridad municipal, un plan esencial", se ha limitado a revelar. "No tenemos el coste de las 16 puertas, ni tan solo aproximado", ha admitido después.
Marià Martí, director del Consorcio de Collserola y una de las personas que mejor conoce el parque, ha aplaudido que por primera vez se tenga una visión global de ciudad en la que se incluya el pulmón barcelonés. Martí ha recordado que este proyecto está pensado "más para ordenar que para construir" y ha recordado que pequeñas actuaciones en los distritos de montaña realizadas en el pasado han acabado teniendo nefastas consecuencias, no previstas, en el parque.