El lídel municipal del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, ha denunciado esta mañana que cuatro edicios que compró la Generalitat al consistorio barcelonés y que están en desuso suman el presupuesto anual de las políticas municipales de calidad de vida. Lo ha explicado ante el edificio del paseo de Taulat, en el Fòrum, que la Generalitat compró por 65 millones en el 2006 y al que está presvisto se traslade la actividad de Benestar i Família del Palau de Mar, aunque para ello falta adecuar el interior.
En paralelo, ha recordado Fernández Díaz, la Generalitat ha pagado por el edificio de Palau de Mar un alquiler anual de cinco millones de euros, lo que suman un total de 35 millones en los siete años que hace que se trasladó.
Asimismo, ha recordado que la antigua sede de la ONCE en la calle de Calàbria, un edificio largamente reivindicado por los vecinos, que quieren que se reconvierta en un equipamiento, supuso un desembolso de 18 millones de euros. La finca, que está abandonada, se encuentra además en mal estado de conservación y requiere de una rehabilitación.
Fernández Díaz ha citado también el edificio de la Via Laietana que albergaba el Espai Memorial Democràtic, que costó 15 millones, así como los 24 de la Casa Burés, un edificio esquinero de gran valor patrimonial, situado en un chaflán de las calles Girona y Ausiàs Marc, también en desuso.