El Ayuntamiento de Barcelona ha suavizado el veto total que había anunciado que aplicaría a partir de junio a los autocares turísticos junto a la Sagrada Família, y ha decidido permitir recoger y dejar pasajeros en la calle de Marina, ante la basílica, en el caso de vehículos escolares y, con lógica, a grupos de visitantes con movilidad reducida, según anunció ayer durante la comisión municipal de Movilidad el concejal del área, Eduard Freixedes.
Información publicada en la página 37 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 18 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Así, tras esta nueva rectificación municipal a una decisión que parecía en firme, ahora se pasará de que todos los turistas pasajeros de autocares deban andar algunas manzanas del Eixample --para lo que se establecen 17 plazas adicionales para buses en la plaza de Neruda, la calle de Consell de Cent y al lado de la Monumental- a permitir acceder a pie de basílica a los buses de escolares y personas con movilidad reducida siempre que dispongan de entrada de grupo para el monumento.
Ante la basílica ahora hay cuatro plazas para autocares turísticos en la calle de Marina y cinco en Sardenya, y a partir de junio se mantendrán las cuatro de Marina para los supuestos citados, con el compromiso de que no tarden más de 10 minutos en encochar y desencochar.
Freixedes prevé aplicar la reordenación en junio, en una fecha aún por concretar, pese a la oposición del sector turístico, agrupado en una plataforma que aúna a agencias de viajes, autocares discrecionales, guías turísticos y operadores de cruceros, y que había reclamado una prórroga argumentando pérdidas millonarias, de empleos y visitantes.
El nuevo plan de movilidad de esta zona incluye el traslado de la parada del Bus Turístic a la calle de Sicília (desde donde se tiene una visión directa del templo) lo que implica trasladar al otro lado de esta vía el carril bici, que pasará a ser bidireccional. En paralelo, el ya bidireccional de la calle de Girona, que ahora finaliza en la calle de Consell de Cent, pasará a llegar hasta la calle de Còrsega con el fin de conectar los distritos de Ciutat Vella y Gràcia.