Las oenegés no pasan por su mejor momento, ya que en paralelo a un aumento imparable de la demanda de ayuda están viendo menguar notablemente sus recursos, tanto por el descenso de aportaciones privadas como por los recortes de subvenciones de la Administración. Por eso, la Fundació Comtal no hará un fiesta para conmemorar sus 18 años de vida, como se habría hecho en otro momento, según reconoció ayer su directora, Annabel Carbonell. Lo que no significa que pasen por alto esta mayoría de edad, ya que la celebrarán con la puesta en marcha de un proyecto que facilitará un contrato laboral durante los fines de semana de los próximos dos meses a 15 jóvenes vinculados al barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, quienes limpiarán 100 persianas de locales en el marco de una iniciativa que además de echar una mano al comercio de Ciutat Vella mejorará la autoestima de estos chicos.
Jóvenes participantes del proyecto, ayer, practican en la persiana de la Fundació Comtal. JOAN PUIG3
Información publicada en la página 37 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 25 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El plan forma parte de un convenio que ha alcanzado el Ayuntamiento de Barcelona con la Fundació Comtal, una entidad que trabaja en el campo de la formación y la inserción sociolaboral de jóvenes en riesgo de exclusión, y que será la encargada de gestionar este proyecto por el cual recibirá 20.000 euros del consistorio.
Los jóvenes participantes, de entre 19 y 25 años, son usuarios de esta oenegé, y algunos, según explicó ayer Carbonell, ya habían participado previamente en cursos de pintura ofertados por esta fundación, que ha atendido en sus 18 años a más de 30.000 niños y jóvenes del barrio, 3.000 de ellos durante este año. No obstante, a la hora de seleccionarlos (la demanda es mucho mayor que la oferta del programa) se ha valorado principalmente el hecho de que fueran responsables para cumplir con este compromiso, que les supone su primer contrato laboral. «Es una gran oportunidad para ellos, ya que les ofrecemos un escenario real de trabajo», valoró Carbonell.
Tras haber recibido una formación específica para esta misión, el grupo trabajará durante los fines de semana (cuando los comercios hayan bajado las persianas) a partir de este sábado y hasta Navidades. Su labor consistirá en aplicar una pintura que permita la limpieza posterior de las persianas con agua, de forma fácil y rápida, incluso pese a que hayan grafitos. El centenar de comerciantes que se han adherido a esta oferta, que reciben este saneamiento sin poner un euro, se han comprometido, una vez arregladas, a mantenerlas limpias.
UN PROGRAMA AMPLIABLE / En la presentación del proyecto, la concejala de Ciutat Vella, Mercè Homs, subrayó ayer que se enmarca en el Pla Argent de dinamización comercial, y dejó la puerta abierta a que sea ampliable si más negocios lo solicitan, así como a trasladar la experiencia a otras zonas del distrito.