Los bañistas abandonan las playas en medio de la tormenta que ha azotado la costa de la ciudad de Barcelona. VICENS FORNER
La Guardia Urbana de Barcelona ha cerrado a las 19.45 horas el acceso a todos los espigones de las playas de la ciudad como medida preventiva ante las fuertes rachas de viento y el estado del mar. Los agentes también han desalojado poco antes a algunos bañistas que estaban en el espigón de la playa del Bogatell, situada en Sant Martí y la más larga de todas.
Los golpes de viento de 50 kilómetros por hora han levantado la arena y han reducido notablemente la visibilidad. En el Hotel Vela numerosos turistas contemplaron el fenómeno al mismo tiempo que las tumbonas eran arrastradas a muchos metros de distancia. El ayuntamiento ha informado de que los bomberos han realizado 20 salidas por sucesos menores ocurridos en toda Barcelona como la caída a la calle de un árbol o de una baldosa de una fachada.
Este tipo de fenómeno meteorológico, que también afectó a la zona del Hotel Arts que igualmente quedó difuminado por la nube de arena levantada por el viento, ha durado pocos minutos y es poco probable que se repita, según destacan los meteorólogos.