En Barcelona funcionan las actividades culturales en las noches de verano. Las cenas al aire libre acompañadas de conferencias, de itinerarios, de proyecciones cinematográficas y de actuaciones musicales llenan sus aforos. También las visitas en horarios inusuales y en un ambiente más fresco y relajado, a museos, a edificios de Antoni Gaudí, a palacios, a torres modernistas, a observatorios metereológicos y a castillos. La mayoría de espacios han ampliado su calendario debido al incremento de una demanda que satisface especialmente al público local.
Conciertos y proyecciones de cine del 29 de junio al 8 de agosto. Lunes, miércoles y viernes, a partir de las 20.30 horas. 5 euros. FRANCESC CASALS / ÁLVARO MONGE
Información publicada en la página 40 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 24 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El privilegio de recorrer la azotea de la Pedrera o el patio de la planta noble de la Casa Batlló bajo la luna, con velas, sin aglomeraciones y disfrutando de la música en vivo es una de las experiencias más gratificantes que ofrece la noche barcelonesa. Pero no está al alcance de todos los bolsillos. La entrada a la Casa Batlló, incluyendo una copa de cava o de vino, cuesta 29 euros. Con motivo del décimo aniversario de su apertura al público, ha extendido sus Noches mágicas hasta el 23 de septiembre.
LA MODA DE LAS TERRAZAS // La inauguración se celebró el pasado martes, cuando descubrieron la novedad de este año: una coctelería de marcas premium en el comedor de la planta principal, desde donde se contempla el patio modernista que acoge actuaciones musicales de Yessemi y de Devian Lynx. «La noche se vive y se disfruta de manera diferente. El resultado es gratificante. Muchos barceloneses repiten», asegura Malu Piedrabuena, directora de visitas culturales. Nina Bernat, consejera delegada, destaca la elegancia del entorno y el cuidado del detalle. «Las terrazas están de moda pero pocas superan la experiencia de pasar una velada en nuestra casa», agrega.
La Casa Milà fue pionera en abrir sus puertas a las noches estivales. En 1997 propuso visitas con copa de cava en su terrado con una iluminación que engrandecía las sombras y las siluetas fantasmagóricas de las célebres chimeneas de Gaudí. Dos años después, organizaron conciertos con vistas al paseo de Gràcia. «Se avista la torre Agbar, la Sagrada Família y el frente marítimo», señala Marga Viza, directora del área de Cultura de la Pedrera. «Nuestra estrategia es apostar por la música de calidad, como la actuación del gupo holandés Benjamin Herman y los recitales de jazz vocal a cargo de Susan Sheiman (9 y 11 de agosto) y de Eva Cortés (30 de agosto y 1 de septiembre», informa Viza.
BAJO EL FIRMAMENTO // Els sopar amb estrelles en la singular atmósfera del Observatori Fabra, en el Tibidabo, son una tradición en Barcelona. En su novena edición el objetivo es superar los 7.000 asistentes del año pasado por lo que han ampliado el número de convocatorias. Tras la cena, el astrónomo Antonio Bernal imparte cada noche, hasta el 30 de septiembre, una conferencia relacionada con el universo, tras la cual se visitan las instalaciones y el museo. César Blasco, director de restauración de Laie, coordina estos encuentros con la empresa Externalia.
«Llenamos cada día. El nivel de satisfacción es altísimo», afirma Blasco, que este año ha extendido estas experiencias culturales acompañadas de buena gastronomía al Palau Requesens, donde ofrecen cenas medievales inspiradas en el recetario del fraile Francesc Eiximenis (Girona 1327-Perpinyà, 1409), como los melocotones rellenos de ternera y elmenjar blanc, de azúcar y almendras. Este espacio es la actual sede de la Acadèmia de Bones Lletres.
Por su parte, la Sala Montjuïc, la muestra de cine que acoge el castillo de Montjuïc, celebra 10 años con un cartel de Mariscal y con un homenaje a Buster Keaton con banda sonora compuesta por Jordi Sabatés.