El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado el plan Barcino, un ambicioso proyecto con el que se pretende dar un impulso al algo aletargado pasado romano de la ciudad, en especial a la vista de que durante los ultimos años se han sucedido una cadena de pequeños hallazgos fortuitos (como por ejemplo como consecuencia de las obras del AVE en La Sagrera) que han ido conformando un puzle del pasado de la capital de creciente interés.
Fragmentos de las pinturas de manos hallados en la vila romana de La Sagrera. AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
El concejal de Cultura, Jaume Ciurana, ha anunciado, entre otras novedades, que desde el ayuntamiento se impulsarán de forma expresa misiones arqueológicas. Por ejemplo, Ciurana ha anticipado que se realizará una investigación específica para aclarar qué esconde el subsuelo de la plaza de Sant Jaume, que inicialmente se suponía que era el centro exacto de la antigua Barcino, pero que algunos sorprendentes hallazgos han puesto parcialmente en cuestión.
En concreto, el descubrimiento de una antigua casa romana en la esquina de la calle de Sant Honorat, junto al Palau de la Generalitat, sembró unas dudas que ahora se pretenden aclarar. En principio, el ayuntamiento prevé recurrir a la tecnología de los georradares para realizar un primer boceto de toda esta zona.