«De todos los cambios anunciados, los que me parecen más peligrosos son el aumento del número de niños por clase y la reducción del número de educadoras de apoyo. Supone dar un paso atrás. Una pérdida de calidad evidente», explica Imma, madre de Ariadna, de la EBM Bellmunt, en Montjuïc.
Información publicada en la página 37 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 07 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Imma apunta que, para las familias, «evidentemente tres días sin escuela son complicados», ya que en estos tiempos, nadie está para ir pidiendo fiesta en el trabajo. Considera, sin embargo, que el motivo es de peso y que siempre se puede buscar una alternativa. «Los niños también se ponen malos cada dos por tres y nos buscamos la vida como podemos, tirando de abuelas...», expone.
«Tanto mi marido como yo somos funcionarios y nos llevamos todos los recortes. En el colegio el ambiente que se respira es de que no hay derecho que siempre paguen la crisis los más débiles, en este caso los niños, así que creo que la huelga tendrá seguimiento», apunta Imma quien, como muchas otras familias, no llevará a su pequeña a la escuela para solidarizarse con el equipo docente. «Están luchando por nuestros hijos», concluye.