No hay que saber aritmética para ver que Barcelona, con más de 7,5 millones anuales de turistas y consolidada como uno de los principales destinos europeos, tiene que ponerse las pilas para echar mano de un mercado tan apetecible como el chino, cuya presencia vacacional es casi irrisoria en la ciudad. No se parecen a otros turistas de países emergentes, no buscan hoteles de superlujo ni ostentación, pero enloquecen con las compras en la ciudad y con rastrear su cultura, coinciden fuentas hoteleras y turísticas consultadas por este diario.
Información publicada en la página 38 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 13 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
¿La factura? Según datos de Turismo de Barcelona, los viajeros chinos gastan unos 700 euros al día en su estancia en la ciudad. «Les encanta comprar grandes marcas, que aquí resultan más asequibles que en su país», apuntan en uno de los hoteles más lujosos de Barcelona. Una actividad que se refleja en sus gastos con tarjeta de crédito, que entre el 2005 y 2011 ha crecido un 1.800% en la capital catalana, hasta alcanzar los 18,1 millones de euros.
Y eso que solo una parte de los 90.000 chinos que el año pasado viajaron a España pisaron Barcelona. Una cifra casi anecdótica en el marco de los 52 millones de turistas chinos que el año pasado salieron del país, y que este año serán más de 57. ¿Cómo favorecer que más chinos sucumban a los encantos locales? Trias, como en su día hizo su antecesor Jordi Hereu durante un viaje a China, reclama más facilidad en la tramitación de los visados. El cónsul de España en Shanghái, Gonzalo Ortiz, asegura a este diario que estos trámites han mejorado mucho en los últimos dos años, lo que ha permitido que solo en Shanghái crezcan un 58% los visados tramitados hacia países europeos del tratado de Schengen. En su opinión, los chinos no tomarán turísticamente Barcelona hasta que mejoren las conexiones aéreas.
Para potenciar esta eclosión, Turismo de Barcelona (que no viaja en la delegación a China encabezada por el alcalde de Barcelona) ha dado un papel «prioritario» a la promoción de la capital catalana en China. En lo que va de año han celebrado varios famtrips y workshops para dar a conocer la ciudad a los turoperadores y a la prensa asiáticos, así como visitas comerciales y presencias en ferias de turismo internacional. En los próximos meses la actividad se intensificará, a la caza del viajero chino.