Ganarse el pan en la Rambla ejerciendo de estatua humana será más difícil a partir de la próxima primavera. No solo porque la actividad quedará entonces regulada, con 15 puntos fijos sobre los que podrán trabajar otros tantos artistas por la mañana e idéntica cifra por la tarde, sino porque el aluvión de solicitudes supone pasar todo un cásting de talento para hacerse con un podio de 70 por 70 centímetros en el transitado paseo. Un total de 81 estatuas humanas se han presentado para disputarse las 30 plazas.
El Ayuntamiento ha decidido regular esta práctica. ATLAS
Información publicada en la página 32 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 26 de enero de 2011 VER ARCHIVO (.PDF)
El plazo de candidaturas finalizó el pasado jueves y el balance está claro, sobran casi dos tercios de aspirantes. Fuentes municipales indican que el primer paso será examinar con detenimiento los currículos presentados hasta ahora, teniendo en cuenta la formación y la experiencia adquirida en cursos o talleres relacionados «con el arte dramático o las artes escénicas», así como la «participación en montajes teatrales profesionales». El distrito de Ciutat Vella quiere garantizar la calidad de los que se exhiban en la mundialmente famosa Rambla y descartar a eventuales buscavidas, como ha venido sucediendo en los últimos tiempos, cuando han llegado a coincidir hasta 40 personas ejerciendo de estatua en el vial.
EN PRIMAVERA / Esta sobredosis no solo genera problemas de movilidad, sino que impide en la práctica que la actividad, remunerada con las aportaciones espontáneas del público, pueda ser rentable para todos.
Tras realizar la primera criba, los que superen la puntuación necesaria pasarán a participar en un sorteo que tendrá lugar en el plazo aproximado de un mes. En este se otorgarán los puntos y turnos concretos para cada estatua, ya que se han creado horarios de mañana de 10.00 a 16.00 horas y de tarde, de 16.00 a 22.00.
Además, las plazas serán personales e intransferibles, con un carnet que las acredite. El objetivo es evitar a toda costa la degradación de la Rambla y un uso excesivo del espacio público, indican en el distrito. Lo previsto es que a principios de primavera ya se haya regulado esta práctica y cada uno de los agraciados cuente con su tarima de un máximo de 40 centímetros de alto, debidamente señalizada.
Los auténticos profesionales están encantados con la regulación, que reivindican desde el 2007. El presidente de la Asociación de Estatuas Humanas y Teatro de Pequeño Formato, Fabián López, incluso había dejado de actuar con regularidad ante el gran intrusismo que se producía en la Rambla, «dando una imagen pobrísima». Ahora confía en que los artistas verdaderos vuelvan a dar espectáculo.
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