Afalta de que las cajas registradoras dicten sentencia, si el éxito se mide en poder de convocatoria, la primera Shopping Night de Barcelona desbordó las previsiones más optimistas. Las aceras del paseo de Gràcia llenas a las once de la noche, el alud de compradores (y curiosos) bebiendo cava y descubriendo tiendas y las iniciativas promocionales en las que se volcaron comercios y hoteles dibujaron una noche mágica y singular que los promotores, los Amics del Passeig de Gràcia y Amicca, esperan que tenga réplica y continuidad.
ANIMACIÓN 3 De arriba a abajo y de izquierda a derecha, Custo que ocupó la Casa Batlló con una Harley Davidson tuneada para la ocasión; Carme Ruscalleda y Raül Balam sirven caldo en lel Hotel Mandarin; compradores y dependientes en Mango, la fiesta de Harper's Bazaar y clientes en la recién inaugurada joyería Tiffany. JULIO CARBÓ
Información publicada en la página 36 de la sección de cv Gran Barcelona de la edición impresa del día 03 de diciembre de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
El periodo extra de apertura que marcaba la Shopping Night (hasta la medianoche) estuvo marcado por la enorme participación ciudadana y turística desde las nueve. Pese al cierre de algunos establecimientos de primer nivel cuyas centrales no dieron el visto bueno a la iniciativa, que implicaba una aportación económica, el medio centenar de tiendas abiertas bastó para atraer a multitudes. Hubo colas para disfrutar del caldo que ofrecía Carme Ruscalleda a las puertas del Hotel Mandarin y para saborear las 600 tapas de callos y los chupitos de vino que ofrecía el Tapas, 24, de la mano de Carles Abellán. Establecimientos como Marina Rinaldi, Mango, Santa Eulàlia, y un sinfín invitaban a cava.
Los más famosos se concentraban en la carpa de Harper's Bazaar, desde el alcalde Jordi Hereu a Xavier Trias, y farándula variada que incluyó a Beatriz de Orleans y Boris Izaguirre. Entre los llenazos de la noche, los bajos de la Casa Batlló, donde Custo vende stocks de otras temporadas, y el Hotel Majestic, con un mercadillo de jóvenes diseñadores.
El presidente del eje comercial, Lluís Sans, aseguró que el éxito había superado las previsiones y consideró su objetivo plenamente logrado: darse a conocer, divertir y promocionarse. Las ventas eran lo de menos, aunque tampoco faltaron compradores.
Más allá de la efervescencia de la noche de tiendas, el sector prevé una buena campaña navideña. Joan Mateu, presidente de la Fundació Barcelona Comerç, que aglutina a los ejes comerciales, espera una eclosión de ventas tras un noviembre «desastroso». Cree que las compras de invierno se han retrasado y que diciembre será lo bastante bueno para acabar igualando al 2009. «Estaremos contentos si salvamos el año», sentencia. El secretario adjunto de la Confederació de Comerç de Catalunya, Benet Boix, aspira a cerrar el 2010 sin quedar por debajo del 2009 (tras tres años de bajada) y considera que el gasto se ha congelado en muchos casos por excesiva precaución más que por necesidad.
23/05/2012 Sociedad
22/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Sociedad
23/05/2012 Deportes
23/05/2012 Sociedad