el Ministerio de Fomento ha llevado a los tribunales el proyecto para construir unas 240 viviendas en una zona muy cercana al aeropuerto de El Prat que estaría afectada por el despegue y aterrizaje de los aviones. El Ayuntamiento de Gavà aprobó en febrero pasado el proyecto de construcción de la urbanización Llevant Mar que se encuentra más cerca de las pistas de El Prat que Gavà Mar, una de las zonas más afectadas por el ruido de los aviones.
El Tribunal Superior de Justícia de Catalunya admitió a trámite hace varias semanas el recurso del Ministerio de Fomento, que ha debido afrontar repertidas protestas y querellas judiciales de las urbanizaciones cercanas a los aeropuertos en varias ciudades españolas.
El ministerio ya había puesto obstáculos a la construcción de la urbanización en el 2004, cuando el ayuntamiento solicitó un informe para la construcción del barrio de Llevant Mar. En ese documento, la dirección general de Aviación Civil, dependiente del ministerio, aseguraba que el uso residencial de la zona era incompatible con el ruido de los aviones. Pero el ayuntamiento y la Generalitat entendieron que el informe aceptaba la construcción aunque con algunas condiciones.
INTERESES ENCONTRADOS / El ayuntamiento de Gavà asegura que no tiene ningún interés en desarrollar urbanísticamente esa zona, pero que los constructores tienen unos derechos adquiridos para levantar viviendas. «Si ese plan finalmente no se llega a construir será el Ministerio de Fomento quien tenga que indemnizar a los propietarios. Pero creemos que no hay argumentos jurídicos para detener este plan», asegura Joaquim Balsera, alcalde de Gavà.
El mandatario también aseguró que el ayuntamiento había negociado hace varios años que los propietarios pudieran construir en otra zona de la ciudad, pero no fue posible un acuerdo.
El proyecto, aprobado parcialmente por el ayuntamiento y la Generalitat, comenzó a redactarse en 1990. Ocho años más tarde fue modificado para intentar reducir el impacto acústico de las viviendas.
El plan urbanístico de Llevant Mar también contempla la construcción de una escuela, un centro de salud y un hotel. De llegarse a construir, las viviendas deberán estar insonorizadas y se deberá advertir a los futuros propietarios que toda la zona puede sufrir las molestias generadas por el ruido de los aviones. Fomento también podría obligar a insonorizar incluso los espacios públicos de ese nuevo eje.