LOS EFECTOS DE LA CRISIS

El sector ajusta precios tras caer 10 puntos la ocupación

El gremio confía en las reservas de verano de última hora

, 24 de mayo - 00:00h.

Empezó a sacudir a la hostelería hace un año, pero con menos furia que contra otros sectores. Ahora, la crisis ya ha hecho diana de pleno en el turismo local con el contundente resultado de una caída de la ocupación hotelera de 10 puntos en los cuatro primeros meses del año, según datos del Gremi d'Hotels de Barcelona. A estas alturas, nadie se atreve a hacer previsiones para el próximo verano. Lo que sí está claro es que, como ya sucediese a final del año pasado, el bajón ha conllevado un alud de tarifas de oferta en el alojamiento local.

El presidente del gremio, Jordi Clos, destaca el esfuerzo que está haciendo el sector para atraer reservas con precios muy competitivos. Lo demuestra la rebaja aplicada a los participantes en el congreso de telefonía móvil, que Barcelona tiene ya garantizado hasta el 2012, y que contarán con un recorte del 15% en el precio pactado como señal de implicación de los hoteleros en el marco de la crisis general.

REDUCCIÓN Y

si los dos primeros meses del año comenzaron con una ocupación que no alcanzaba el 50% (las cifras oficiales no han trascendido aún) y marzo fue igualmente duro, Clos confirma que el balance hasta abril constata una pérdida de unos 10 puntos respecto al mismo periodo del 2008. Los datos disponibles del año pasado son semestrales y situaron en el 73% la ocupación hasta junio.

El empresario hotelero confía en que la crisis empiece a mitigarse dentro de un año, aunque por el camino puede hacer estragos en los hoteles más jóvenes o en manos de constructores pero sin una empresa hotelera consolidada que los respalde. Mientras tanto, los afectados no han dudado en abaratar la oferta. En el último mes era posible alojarse por 108 euros en un hotel de gran lujo de Barcelona, mientras abundaban las habitaciones disponibles en hoteles casi nuevos de cuatro estrellas en la zona Fòrum y en Diagonal Mar por unos 50 euros.

Clos no se atreve a hacer previsiones de cara al verano, ante las incertidumbres que planean sobre el turismo (que bajó un 21,8% en el primer trimestre del año). Las reservas para agosto son, de momento, muy pocas, pero el sector confía en recuperar el tono con las de última hora, cada vez más frecuentes.