Las dos posiciones que quería reforzar Tito Vilanova están cubiertas. Pidió un lateral izquierdo por la enfermedad de Abidal y llegó Jordi Alba tras abonar 14 millones al Valencia. Pidió un medio centro defensivo que, al mismo tiempo, ejerciera de central tras la salida de Keita al fútbol chino. Y ha llegado Alex Song del Arsenal tras invertir 19 millones en su contratación. "Era el primero de la lista, es un jugador que tiene capacidad técnica, juego táctico, dominio de balón, recorrido físico. No fichamos jugadores por centímetros, aunque hemos buscado todo aquello que nos ayuda a complementar los mejores recursos y prepararnos para las situaciones imprevistas que se puedan dar", ha argumentado Andoni Zubizarreta, el director deportivo del Barcelona.
Ahora, Tito tiene todo lo que quiere. El problema es que le sobran jugadores. No hay sitio, por ejemplo, para Afellay, tampoco para Dos Santos y, tal vez, para Fontàs tampoco. "Tenemos los jugadores que queríamos desde el inicio", ha reconocido Zubizarreta. "Nos gusta trabajar con una plantilla más o menos corta", ha argumentado el director deportivo asumiendo que se busca salida a todos esos futbolistas, aunque no citó a ninguno de ellos.
"El futbolista lo que quiere es jugar, ser útil, desarrollarse y poder estar cada tres días midiendo donde está su límite", ha explicado Zubizarreta en referencia a que esos jugadores tendrán menos minutos ya que la plantilla, como había solicitado Tito, está totalmente cerrada. Ahora, el asunto es renovar a Tello. El club cree que no habrá problemas porque las negociaciones van por el buen camino ("soy optimista", dijo Zubi) y no tendrá Muniesa ni ficha del primer equipo ni tampoco del filial tras su grave lesión en Hamburgo.
"En todo este período de recuperación no tendrá ficha. Cuando llegue el mercado de invierno, nos coordinaremos con su agente para ver cuál es la mejor opción, le cuidaremos y le atenderemos como se merece como jugador del primer equipo", ha asegurado Zubizarreta. El mercado acaba el 31 de agosto y el Barça busca aligerar la plantilla, que es de 26 jugadores con la llegada de Song, aunque tanto Abidal como Muniesa no cuentan por razones médicas.