David Villa ya ha recibido la gran noticia que esperaba. Los doctores le han concedido el alta médica, con lo que la recuperación clínica de la fractura de tibia que se produjo en el mes de diciembre, ya es un hecho. Otra cosa es el alta deportiva, es decir, que esté a punto para jugar. Y esa alta se la tiene que dar Tito Vilanova, y aún tardará alguna semana más, con lo que la reaparición del delantero no es inminente.
Pero el primer paso ya está dado. Villa no pudo participar en el tramo final de Liga ni en la final de la Copa, como soñaba. Ni llegó a tiempo para ir a la Eurocopa. Tampoco había empezado a entrenarse con sus compañeros en su máxima plenitud. En la tercera semana de trabajo, sin embargo, ya tiene permiso para acelerar la intensidad de los entrenamientos para volver a jugar.
"Los doctores ya hemos acabado nuestro trabajo. Ahora les toca a los preparadores físicos poner a punto a David", ha explicado el doctor Ramon Cugat, el médico que le operó en diciembre, después de que Villa volara desde Yokohama (Japón) tras romperse la tibia izquierda en la semifinal del Mundial de Clubs. "Aún no está listo para competir", ha precisado el médico.
Cugat ha operado hoy a Marc Muniesa, que sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha en el amistoso de Hamburgo (24 de julio), El joven defensa del filial estará entre seis y ocho meses inactivo. El pronóstico es que vuelva a estar en condiciones de jugar en febrero.
Puyol y Villa han recibido el alta a comienzos de esta semana, Alves la obtuvo en la anterior. Y en la próxima se la darán a Andreu Fontàs, también víctima de una rotura de ligamentos en el partido de Copa frente a Osasuna en enero.