Después de siete meses, David Villa ha vuelto a hacer vida con sus compañeros. Ha sido, eso sí, durante las tradicionales pruebas médicas al inicio de la temporada. Pero el 'Guaje', que lleva siete meses lesionado, lo ha disfrutado a lo grande. Tanto que ha anunciado en su cuenta personal de Twitter la ilusión que tiene tras esa grave fractura de tibia que padeció en diciembre del 2011 en la semifinal del Mundial de clubs en Japón. Desde entonces, Villa ha vivido al margen del grupo. Ahora, en cambio, comienza a ver la luz de la esperanza.
No se sabe cuándo volverá a jugar. Ni siquiera cuándo recibirá el alta médica. Tampoco si estará a punto para iniciar la próxima temporada con Tito en el banquillo. Pero Villa está contento. "Hoy hemos arrancado la pretemporada con las pruebas médicas. Contento por haberme reencontrado con mis compañeros. Mañana, primer entrenamiento!". Ese fue el escueto pero contundente mensaje de Villa, el goleador que tanto echó de menos el Barcelona en la segunda fase de la última campaña. El jugador necesario para no vivir únicamente de los goles de Messi. El futbolista que lleva siete meses trabajando para que solde definitivamente su tibia izquierda. En el camino se ha perdido una Eurocopa triunfal con España y seis meses en los que no pudo ayudar al Barça a ser campeón de Europa ni de Liga. Pero Villa está feliz porque vuelve a pisar el césped.