Neil Lennon se sentará mañana en el banquillo del Camp Nou con el reto de que su Celtic logre un triunfo para la historia en el Camp Nou en la Liga de Campeones. Pero la mayor victoria de este pequeño entrenador nacido hace 41 años en Irlanda de Norte ha sido la de superar el profundo hoyo vital en el que se vio inmerso por sufrir amenazas de muerte y caer en una grave depresión.
Los problemas empezaron en el 2000, cuando fichó por el Celtic, cosa que no le perdonaron los radicales protestantes de Irlanda del Norte. Ya como entrenador del club blanquiverde, en marzo del 2011, un paquete bomba a su nombre fue interceptado en las oficinas de club, un artefacto que había sido enviado por dos ultras unionistas y seguidores del Glasgow Rangers, posteriormente detenidos y encarcelados.
Lennon, tras aquel suceso, cayó en una profunda depresión por la que meditó dejar el fútbol, su gran pasión.Sin embargo, su determinación a no tirar la toalla y la ayuda de un médico le hicieron resurgir hasta superar la enfermedad. Ahora, el técnico aspira a llevar al Celtic lo más lejos posible en Europa, con el reto mayúsculo de revivir la época dorada de finales de los 60, cuando el club católico conquistó la Copa de Europa (1967). La competición europea es también el gran aliciente del Celtic esta temporada tras la desaparición de la ancestral pugna con el Glasgow Rangers en la Liga por el descenso a la cuarta división del club protestante por sus problemas económicos. La desaparición del Rangers del primer torneo escocés ha dejado al Celtic como dominador absoluto del campeonato nacional.