Gabriel Muniz ha sido uno más en la ciudad deportiva del Barcelona, El niño brasileño, de 11 años, que nació sin pies por una malformación genética, ha peloteado con Messi, su ídolo, ha tocado luego el balón junto a Abidal, ha disfrutado de una matinal inolvidable en Sant Joan Despí. Con Messi, según explica la web oficial del club, se ha citado para el Mundial 2014, el gran desafío que le espera a la estrella argentina, el único título que le queda para tenerlo todo. Todo es absolutamente todo.
Gabriel ha sido recibido por Tito Vilanova y toda la plantilla, entregados al espíritu de superación que ha demostrado a lo largo de su vida. Mientras Messi y él charlaban, con una camiseta del Barça puesta, regalo de Adriano, Thiago y Abidal, iban tocando el balón en los alrededores del campo número uno de la ciudad deportiva. Después, Gabriel ha visitado La Masia completando unos días en Barcelona impresionantes porque tuvo el martes la posibilidad de estar en el palco del Camp Nou junto al presidente Sandro Rosell, asistiendo al angustioso triunfo sobre el Celtic después de recibir el regalo de una pelota de fútbol azulgrana. Se sintió Gabriel como lo es. Un jugador de fútbol, aunque no tenga pies. Y por eso, ahí estaba, gozando por conocer y saludar a Messi, el ídolo que guía todos sus sueños.
Vive a casi 300 kilómetros de Río de Janeiro y se apuntó a la FCB Escola del club azulgrana en Saquarema, animado precisamente por un amigo suyo que lo es también a la vez del exbarcelonista Deco. Y desde allí, tocando el balón con magia, a pesar de que no tiene pies, ha recorrido un largo camino hasta abrazar a Messi en la ciudad deportiva del Barça, el mejor triunfo pese a su discapacidad física.