El último en llegar ha sido Pep Guardiola. Sobre las nueve y media de la mañana aparecía en su coche particular el entrenador del Barcelona cruzando la puerta de la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. Poco antes, un par de minutos, llegó el presidente Sandro Rosell. Media hora antes, había llegado Tito Vilanova, el ayudante de Pep Guardiola, al igual que Josep Maria Bartomeu, el vicepresidente deportivo azulgrana. Están, por lo tanto, todos los protagonistas en el lugar donde se ha construido el mejor Barça de la historia, la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. Será ahora cuando Guardiola comunique la noticia de si se marcha, como es su deseo, o si se queda a los jugadores. Después, el club lo anunciará oficialmente. Pero ya están todos los que tienen que estar en Sant Joan Despí.