Guardiola: "Todavía no tengo ganas de entrenar"

El exentrenador del Barça explica en una conferencia en México cómo disfruta de su nueva vida en Nueva York

Sábado, 22 de septiembre - 14:31h.

"Mi gran suerte es que desde pequeño, desde pequeñito, sentí que había encontrado la pasión. Golpeé un balón y entonces supe que era mi pasión". Así se dirigió Pep Guardiola, el exentrenador del Barcelona, a un grupo de estudiantes en México. Así explicó sus sensaciones de niño. "Tuve la suerte de descubrir eso desde muy pequeño. Mi padre, que era albañil, me llevaba con él a trabajar y me decía: 'Ven, ven, ayúdame a recoger estas cosas'. Y yo lo hacía, pero me aburría. Si me hubiera gustado ser albañil, habría intentado ser el mejor albañil posible. Pero no me gustaba".

Así, evocando su infancia en Santpedor (Bages), sus primeros pasos en Barcelona ("he vivido de mi pasión, pero he vivido sobre todo mi pasión", comentó), iba participando este viernes en ese encuentro con los estudiantes mexicanos. De pie, moviéndose sin parar por el escenario, sin ningún papel en las manos, recién llegado de Nueva York, donde disfruta de un año sabático, Guardiola contaba, en realidad, por qué no estaba hoy, por ejemplo, en el Camp Nou. Mientras, en cambio, compartía un ciclo de conferencias en México con políticos de prestigio como el exprimer ministro británico Tony Blair y el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva.

"No sé cuándo voy a regresar, dije que este año no entreno, y si tengo ganas de entrenar lo haré, pero en este momento no las tengo", explicó Guardiola en un foro convocado por la Fundación Telmex, del magnate mexicano Carlos Slim. Volvió Guardiola para recordar que "en Barcelona me han tachado de falso modesto, pero yo fui escogido, ese es mi gran mérito, tuve la gran suerte de encontrar la pasión de pequeño y de dirigir a unos jugadores irrepetibles que hacen la profesión muy placentera".

Pero esa pasión la ha perdido. Ante 10.000 becarios y en el Auditorio Nacional de la capital mexicana, Guardiola se sinceró dentro de ese ciclo de conferencias titulado: 'México Siglo XXI: capturando el futuro'. Y el futuro para Pep está en Nueva York. "Nunca llegué al Barcelona pensando en que estaría toda la vida ahí, estuve en una etapa, lo pasé bien y listo. Se acabó el tiempo en que cuando perdía estaba triste y cuando ganaba estaba contento, eso lo perdí". O sea, como ya había dicho en Barcelona, perdió esa pasión. Ese fuego inicial. "Se me acabó, por eso dejé de entrenar".

"En Nueva York se está bien"

La gran pregunta ahora es cuándo volverá. Si vuelve. Pero Guardiola no lo tiene claro. Durante una hora, recordó a los estudiantes mexicanos que lo excepcional es ser técnico, que lo habitual es hacer lo que está haciendo ahora mismo en Nueva York con su familia, llevar a sus tres hijos al cole, compartir momentos con Cristina, su compañera. "En Nueva York se está bien", comentó.

Habló del Barça y de sus "irrepetibles" jugadores. "A todos les gustaba jugar al fútbol, ese el secreto del Barcelona y cuando uno hace algo que le gusta lo demás sale solo. Ellos llegaban al entrenamiento sin ninguna orden y se ponían a practicar", Habló, por supuesto, de la filosofía que ha dejado en el club y de la que se encontró a su llegada. "Eso lo trasmitimos y lo conseguimos, fue bueno hacer feliz a la gente, el público se divertía viendo jugar al fútbol y yo simplemente seguí una tradición en el Barcelona que inició Johan Cruyff, además contar con un gran grupo de jugadores". Y habló, por supuesto, de Messi: "Todo lo que pueda decir de Messi será insuficiente, más allá de lo talentoso que pueda ser y de competitivo, es un ejemplo de cómo superarse día a día. Le gusta jugar, pero más le gusta ganar. Cuando acabe su carrera estará entre los dos o tres mejores jugadores de la historia".

Y cuando le preguntaron si se veía algún día dirigiendo a la selección española, dejó todas las puertas abiertas: "Nunca se sabe". Sobre si se siente catalán o español, el extécnico del Barcelona recordó que en el mundo ya no hay fronteras, tras expresar su deseo de ir un día a Francia para estudiar francés tras recalcar: "Amo mucho a Catalunya, amo muchos a mis padres, me dieron su lengua y somos un país pequeño". Pero en lo que más insistió a esos jóvenes mexicanos es que encuentren "esa pasión", esa que él mismo anda buscando en Nueva York, lejos del Camp Nou, su casa de toda la vida.