LAS CUENTAS AZULGRANAS

Miedo a la burbuja televisiva

Viernes, 20 de julio - 18:51h.

Los números del Barça son, en efecto, excepcionales. Y hubiesen sido buenos, muy buenos, incluso ganando los títulos pérdidos, es decir, la Liga y la Champions. Porque, en efecto, el Barça parece sentir cierta necesidad, no tanto por el manido tema de los avales de sus directivos, que también (muy pocos de ellos son ricos de verdad), de apretarse el cinturón o, al menos, empezar a dar la sensación de que no se puede despilfarrar el dinero por mayor presupuesto que se tenga y el del Barça es, ciertamente, escandaloso, rondando los 500 millones de euros.

La impresión de que va a ser muy difícil, por no decir imposible, que el próximo Xavi salga de la cantera o venga de otro equipo, cobre lo que cobra ahora el 'cerebro' azulgrana, es evidente, como cristalino resulta que alguien, o varios, entre los directivos del Barça pongan el grito en el cielo cuando escuchan que, probablemente, van a gastarsse los 40 millones de euros de la clausula de Javi Martínez, dinero que muchos, probablemente esos mismos, quisieran ahorrarse hasta tener que invertirlos, eso sí, en el brasileño Neymar.

Un reparto insostenible

¿De dónde viene tanta precaución o preocupación? Pues muy sencillo: el Barça ha sido el primer club, en la Liga española, en darse cuenta de que el contrato televisivo, por más que muchos dirigentes de la patronal futbolística crean que está en inferioridad con respecto a otros campeonatos europeos, puede hacer fallida en cualquier momento. La actual junta azulgrana es la única (dicen que Florentino Pérez también empieza a darse cuenta de ello y, más especialmente, su director general, José Ángel Sánchez) que intenta renegociar, con un reparto más equitativo de los ingresos, el futuro acuerdo televisivo porque tiene clarísimo que la idea de que Barça y Madrid continúen ingresando entre 125 y 127 millones de euros por temporada y el Valladolid, como muchos otros clubs modestos, se lleva 14, no se sostiene de ninguna manera.

Es por ello que en el seno de la directiva azulgrana y, muy especialmente, en lo sectores que hacen las cuentas hace ya tiempo que se han encendido las luces de alarma en la dirección de intentar completar con otros ingresos (tarea muy difícil, de ahí el acuerdo con Catar, entre otros) lo que, presumiblemente, acabará perdiéndose via derechos de televisión. Todo eso, insisto, intuyendo que ya solo Neymar puede ganar lo que ganan los actuales ídolos barcelonistas. La tendencia, como puede apreciarse en este verano aburrido en el que solo el jeque del París Saint Germain despilfarra, es que todo, todo, se normalice, empezando por las fichas y las renovaciones de los futbolistas.