• Martes 21 mayo 2013, 07:30 h

elPeriódico.com

Estopa

Registrarse | Identificarse

La final más clásica | Fiesta en el Vicente Calderón

Pep cierra el círculo

El Barça conquista el 14º título de la 'era Guardiola' con una exhibición y una fiesta en la grada

Sábado, 26 de mayo del 2012 Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto
DAVID TORRAS
MADRID

El círculo se cerró como Pep Guardiola merecía. Un círculo perfecto para un Barça que en estos cuatro años ha estado más cerca que nadie de la perfección. Guardiola se va con otro título, la Copa del Rey, el 14, sí 14, 14, 14, una gesta enorme que perdurará para siempre y que, con el paso de los años, se convertirá en una leyenda que pasará de padres a hijos, como las grandes historias que sobreviven al tiempo. Esta lo es. La historia más bella jamás escrita por un equipo. El círculo de Pep.

Xavi festeja el título de Copa en el palcodel estadio Vicente Calderón. JOSÉ LUIS ROCA

Edición Impresa

Edición Impresa

Versión en .PDF

Información publicada en la página 102 de la sección de Fútbol de la edición impresa del día 26 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)

PDF

Edición Impresa

.PDF

Una historia que anoche vivió otro glorioso episodio, el último antes de que Tito Vilanova siga por el mismo camino sin la figura que le ha empujado a dar ese paso adelante. Guardiola se marcha, pero su legado persistirá. En el campo y en el alma culé que, después de recompensar a los suyos, tuvo un gesto de grandeza y se puso a corear el nombre del Athletic, igual que Xavi y Puyol dieron la vuelta de honor con una senyera y una ikurriña, en reconocimiento a la nobleza de un rival y de una afición admirables. Pedro, uno de los símbolos de Guardiola, abrió y cerró la fiesta, y Messi, quién si no, el símbolo mayúsculo, marcó el segundo en medio de un concierto futbolístico que en la segunda parte bajó de tono. Ya estaba todo dicho.

COMO EN MESTALLA / La final se jugó en el Calderón pero parecía San Mamés. Otra vez, como en Mestalla. Una burla de Villar o de a quien corresponda tanta desvergüenza, Y no pasa nada. Y mientras se toleraba una manifestación ultra, la policía requisaba silbatos por no se sabe qué decreto, como no sea el de la misma figura que alzó la voz para pedir que no se jugara el partido. Y no pasa nada. Pues a esa señora, a doña Esperanza Aguirre, que se quedó en casa en lugar de apechugar en el palco, le silbaron los oídos. Vaya si le silbaron. Sobraron los insultos, pero las dos aficiones, hermanadas durante todo el día con un comportamiento ejemplar y lleno de civismo, se sintieron ultrajadas y se lo hicieron saber a gritos.

LA GRAN PITADA / Con el himno español pasó lo que todo el mundo sabía que iba a pasar, pero agravado por el ruido externo de quienes se esforzaron en agitar los ánimos antes de empezar. A la que sonó la primera nota, el estadio se convirtió en un pitada monumental, que silenció el himno más corto de la historia, una versión minimalista nunca vista, a la que siguieron gritos de independencia que se fueron repitiendo, salpicados por el balanceo del elefante sobre la tela de una araña.

El concierto del Barça fue con el balón. Toc, toc, toc, el himno al fútbol bajo una partitura preciosa. La primera media hora fue un prodigio, una exhibición enorme de un equipo que expuso todo lo que ha sido en estos cuatro años. Y lo hizo con una intensidad endiablada ante la que el Athletic no pudo más que claudicar, incapaz de alcanzar el balón. Al Barça le duraba un siglo y, cuando lo perdía, lo recuperaba ya.

ÚLTIMA SARDANA /En 24 minutos, sí, en 24, el Barça ya estaba de paseo frente a un rival hundido, desolado. Los miles de vascos fueron perdiendo la voz y los ánimos, silenciados ante ese ir y venir del balón, ahora por aquí, ahora por allá, ahora la tiene Iniesta, ahora la enseña, ahora la esconde, ahora la tiene Xavi y, ahí esta, caracoleando sobre sí mismo en una rueda tan perfecta como el círculo de Pep. Un espectáculo que siete días después de la actuación del Chelsea en la final de la Champions refuerza lo ya sabido. El Barça juega a otra cosa. No es el campeón de Europa, pero sigue siendo el mejor.

«Guardiola, Guardiola», gritó la grada. No sonaba a despedida. Sonaba a agradecimiento. El círculo se ha cerrado. Y así acabó el Barça, Con otro círculo simbólico. La última sardana de Pep.

Vea el videocomentario con el móvil o en e-periodico.es

Votos:
+0 votar a favor
-0 votar en contra
Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame facebook buzz
Imprimir Enviar esta noticia Aumentar/ Reducir texto

Escribe tu comentario:

AVISO: El comentario no puede exceder de 500 caracteres

PARA PARTICIPAR DEBE SER USUARIO REGISTRADO. (Registrarse | Iniciar Sesion)

Deportes