Wembley como reto. Wembley como estímulo. Y Wembley, el nuevo claro porque el viejo Wembley ya fue demolido, como recuerdo. Leo Messi se plantea con entusiasmo el asalto a la Liga de Campeones, que empieza el miércoles en el Camp Nou con la visita del Spartak de Moscú. Pero el desafío es volver a Londres para pisar el césped de Wembley, sede de la final, allá por mayo del 2013. "Es muy difícil llegar a la final pero haremos todo lo que podamos por llegar a la final. Pelearemos hasta que podamos”, ha comentado la estrella azulgrana en declaraciones a la web oficial de la UEFA.
No será, según Messi, un camino nada fácil, pese a que los rivales del Barcelona (Spartak, Celtic y Benfica) no figuran entre la aristocracia europea. "Por experiencia personal puedo decir que cualquiera te puede complicar la vida", ha comentado el delantero argentino, recordando que en la pasada temporada "hicimoss cosas bien porque, aunque haya gente que le preste menos atención, fuimos capaces de ganar Supercopa, Mundial de Clubes y Copa del Rey".
Es obvio que el Barça de Guardiola perdió los dos grandes títulos. Cedió la Liga ante el Madrid de Mourinho, cedió también la Champions ante el Chelsea. "Estamos preparados para intentar volver a ganar", ha comentado Messi tras precisar las diferencias que existen entre Guardiola y Vilanova, su nuevo entrenador: “Cada uno es diferente. La filosofía de trabajo y la metodología es muy similar entre los dos y tengo confianza de que todo salga bien”.