Moreno, relajado, presentándose casi media hora antes de lo previsto, Leo Messi ha cruzado pausadamente el camino que separa el vestuario de la ciudad deportiva de la sala de prensa. Lo ha hecho como si estuviera de vacaciones, cansado, sin embargo, de estar casi un mes y medio sin tocar el balón. "Tenía muchas ganas de volver, no estoy acostumbrado a estar tanto tiempo de vacaciones", ha comentado la estrella argentina. Un genio que se supera temporada tras temporada acumulando registros goleadores dignos del siglo pasado. Pero Messi no se pone límites.
"No busco superarme a nivel de goles, mi objetivo es lograr títulos", ha repetido una y otra vez obsesionado en reconquistar la Liga y la Champions perdida la pasada temporada. En el curso pasado, el último con Guardiola, Messi firmó 73 goles en 60 partidos oficiales con el Barcelona. "Lo de los goles es lo de menos, nunca arranco una temporada pensando en superar la anterior", ha comentado.
Tranquilo está Messi porque se reencuentra con Tito Vilanova, un entrenador que ya le dirigió en su época de cadete. "Nos ayudó mucho en aquella época, ahora apenas llevamos dos días y lo que hace Tito en el entrenamiento ya lo hacíamos en el año pasado. Los entrenamientos son muy similares, todavía no habló con todos porque faltan muchísimos jugadores. Nunca imaginé encontrármelo acá, en Primera. Pero estoy muy contento, muy feliz. Lo conozco y sé cómo es".
Feliz por reencontrarse con Tito, Messi no se ha planteado grandes desafíos a nivel personal. "Intento mejorar todos los años, quiero seguir manteniendo este nivel, quiero seguir creciendo e intentar no perderme un partido, que me respeten las lesiones a mí y a todo el equipo", ha añadido convencido de que no se ha llegado a ningún límite. "Espero mejorar, seguir creciendo como jugador, darle más cosas al equipo, espero que me quede margen para poder hacerlo y seguir siendo un buen jugador", ha agregado. Sin embargo, Messi tiene aún clavada una espina que sigue atormentándole, a pesar de batir todos los registros. "Me queda la espina clavada de la semifinal de la Champions por el penalti que fallé". No hay nada mejor para el Barça que Leo quiera olvidar este tormento.
En dos ocasiones le han preguntado por Cristiano Ronaldo en esa larga lucha que tienen por el Balón de Oro, pero en ambas se ha mostrado diplomático. Por no citar, ni siquiera ha nombrado al delantero del Madrid. Si acaso, ha tenido el detalle con sus compañeros. "Xavi e Iniesta se merecen el Balón de Oro, ya lo dije el año pasado, lo tendrían bien merecido", ha recalcado la estrella del Barça, que ha conquistado tres trofeos consecutivos que le acreditan como el mejor jugador del mundo. "Cualquiera de los dos lo podrían ganar, por la última Eurocopa que hicieron, pero todavía falta mucho tiempo para ese premio", ha dicho como si no le preocupara.Lo que le interesa de verdad es que el Balón de Oro se quede en el Camp Nou. "Cuánto mayor gente del equipo esté nominada, mejor. Me gustaría que se quedara en el vestuario un año más".
A Messi no le atormenta. Sabe que quedan "seis meses, de aquí hasta enero, en el que pueden pasar muchísimas cosas", por lo que no se preocupa demasiado. "No sabemos ni siquiera los nominados". Le han preguntado por Casillas y su candidatura, pero se ha mostrado diplomático. "Falta muchísimo tiempo, si es Casillas el que deciden, ¿por qué no?". Y cuando le han recordado el nombre de Cristiano Ronaldo y las críticas que le lanzó este en la pasada Eurocopa cuando dijo que había sido eliminada Argentina en los cuartos de final de la última Copa América, también fue diplomático: "No tengo nada qué decir. No puedo controlar a la gente ni a nada".