La agresión de José Mourinho al segundo técnico azulgrana Tito Vilanova y los malos modos del entrenador blanco en el partido de vuelta de la Supercopa en el Camp Nou han hecho cundir la indignación entre el madridismo.
Entusiastas defensores de la teoría del villarato (según la cual los árbitros españoles ayudan al Barça por la buena relación del club con la federación) se han caído del caballo a raíz del penoso espectáculo de este miércoles. Alfredo Relaño, director del diario As, reconoce en su apunte que “el Madrid no supo perder” y añade: “El Madrid tiene que controlar esto. Estos partidos se ven en todo el planeta y mientras el Barça da una imagen de exquisitez y buen juego, el Madrid se va haciendo un cartel de equipo pendenciero. Es hora de que Florentino reflexione seriamente sobre esto, porque empieza a ser grave”. Relaño concluye que el conjunto blanco “volvió a perder en la sala de prensa cuando Mourinho no fue capaz de disculparse por su horrible actitud con Tito Vilanova”.
En similar sentido se manifiesta el periodista del mismo diario Tomás Roncero, quien tras reconocer en su contracrónica la mejoría del juego blanco subraya que es “doloroso para un madridista de vieja cuna que Mourinho metiese el dedo en el ojo a Vilanova”. “Míster, le defenderé en todo lo que huela a fútbol y su orgullo para recuperar la jerarquía del mágico Real en España y Europa. Pero esa acción es impropia de un entrenador del Madrid”, manifiesta.
Las críticas al preparador portugués también llegan del diario Marca. El periodista Roberto Palomar escribe en su blog que Mourinho “cuando abandona las funciones propias de su cargo es, simplemente, abominable. Desde el pellizco a Tito Vilanova a su disparatada rueda de prensa posterior”. “Si la mejoría en el juego sigue acompañada de la mediocridad y cutrez que rodea todo lo que toca Mourinho, Florentino no va a tener para pañales”, asegura.
Los reproches empezaron inmediatamente después del partido. Fernando Morientes, exdelantero del Madrid y comentarista de la COPE, dijo sentir “asco” por el hecho de que los jugadores blancos no se quedaran en el césped cuando el Barça recibió el trofeo, y “vergüenza” de que Casillas dijera que Cesc (que sufrió una violenta entrada de Marcelo) hizo teatro. El narrador estrella de la COPE, Manolo Lama, remachó el comentario al proclamar que “el Madrid olvida que no hay que ser macarra para ganar”.
22/05/2012 Barça
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