El estado de inquietud y de malestar que ha irrumpido en el Bernabéu por la tristeza de Cristiano Ronaldo contrasta con la felicidad que vive el Barça. Y no por los cinco puntos de diferencia en la Liga, irrelevantes a estas alturas. Simplemente porque la antagonía de los clubs implica que la satisfacción de uno supone la insatisfacción del otro “Aquí somos muy felices”, ha dicho Toni Freixa, el directivo del Barça.
Sin querer responder a preguntas sobre las vicisitudes blancas, no solo ha contrapuesto el estado de ánimo de los clubs, sino de sus respectivas figuras. “Messi se lo merece todo”, ha respondido cuando se le ha planteado qué pasaría si el astro argentino pidiera una mejora contractual. Por ahora, ni Leo ni ningún futbolista, ha asegurado Freixa, ha pedido la renegociación contractual por los cambios impositivos y fiscales que se han producido en España.
Freixa ha dado cuenta de la reunión de la directiva, consumada ayer, en la que se aprobó el orden del día de la asamblea de compromisarios que tendrá lugar el 22 de septiembre, horas antes del Barça-Granada. Más allá de repetir las cifras presupuestadas para ingresos (470) y gastos (427,29), con unos beneficios previstos de 35,9 millones, la mayor novedad reside en que la directiva preguntará a los compromisarios si permiten a la junta plantear el futuro del Camp Nou a toda la masa social. Es decir, se hará un referéndum en la asamblea (sí o no) para extender otro referéndum a todos los socios.
"Aún no sabemos qué plantearemos", ha reconocido Freixa. Se sabe, o se sabrá, solo, que versará sobre el Camp Nou, sobre la posibilidad de reformarlo o de construir uno nuevo, con las consecuencias que acarreraría cada una de las dos opciones. La junta aprobó ayer la renovación de dos contratos de patrocinio y dos servicios para socios a través de la web del club.