No estaba previsto. Ni tampoco se le esperaba. Pero cuando se anunció el nombre de Éric Abidal en el Camp Nou, el público se entregó. Sus compañeros, que habían salido antes, excepto Messi y los cuatro capitanes (Iniesta, Valdés, Xavi y Puyol), se volcaron en aplausos. Tito, también. El estadio se vino abajo de emoción.
También fueron muy aplaudidos Villa, en su retorno de nuevo al estadio, Muniesa, que compareció con muletas debido a la grave lesión que sufrió en Hamburgo, y el público enloqueció con Messi, con Iniesta, con Xavi, con Valdés, con Puyol... Pero Abi fue algo especial, lleno de emoción.
En su primer discurso como máximo responsable técnico del Barcelona, Tito Vilanova quiso tener unas palabras de agradecimiento hacia Pep Guardiola y Seydou Keita ("Sort, nanos! Os lo merecéis", dijo), antes de volcarse en Abidal. Era la primera vez que vestía de corto el defensa francés, quien se ha propuesto derrotar a esa terrible enfermedad que le obligó a padecer un trasplande de higado. Ha dicho Abidal que quiere volver a jugar en diciembre.
"Estoy muy contento de que Abidal nos pueda acompañar y de que esté aquí con nosotros. Si te sientes fuerte y con ganas, te esperaremos lo que haga falta. Tu lucha es nuestra fuerza, que lo sepas", ha proclamado Tito.