Gerard Deulofeu sigue empeñado en quitar la razón a los que piensan que su salto definitivo al primer equipo aún debe esperar. Veloz como es en el campo, el joven extremo nacido en Riudarenes (Girona) hace 18 años también ha puesto la sexta marcha para acortar lo máximo posible los escalones que le separan del Camp Nou. Y puede que estos sean ya menos después de su buen partido de ayer en Hamburgo, un duelo en el que empezó como titular y marcó el gol de la victoria.
Información publicada en la página 314 de la sección de Deportes de la edición impresa del día 25 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Con un potencial extraordinario, Deulofeu solo depende de él para alcanzar su sueño, como ayer mismo le recordó Tito Vilanova. «Es un jugador que tiene mucha proyección y algún día puede estar en el primer equipo, pero depende de él», dijo el técnico, alentando a su joven pupilo, al que lanzó un último mensaje, claro y diáfano, con el objetivo de aplacar egos desmesurados. «Ahora es jugador del Barça B, como muchos otros, y aún debe mejorar». Y Deulofeu, que apenas lleva dos sesiones de entrenamiento con el primer equipo tras una semana de vacaciones en Sevilla tras ganar el Europeo sub-19 en Estonia, entendió el mensaje y se aplicó. En los 45 minutos que disputó, llevó peligro por las bandas y marcó el segundo gol.
Margen de mejora
«Sé que tengo que mejorar muchas cosas, sobre todo la presión en defensa», dijo tras el partido Deulofeu, quien la pasada temporada se convirtió en indiscutible en el Barça B, jugando 34 partidos y convirtiéndose en el máximo goleador del equipo con nueve dianas.
Todas las buenas sensaciones generadas con Deulofeu y el estreno del equipo quedaron en un segundo plano por la grave lesión de Marc Muniesa. Hoy se confirmará, pero todo parece indicar, según el primer comunicado médico, que el central sufre una rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha. De ser así, Muniesa diría prácticamente adiós a una temporada que apenas acaba de empezar. Mayor batacazo, imposible. Y más para un jugador marcado por la desgracia, ya que en el 2008 sufrió la misma lesión, pero en la rodilla izquierda.
Necesidad de un refuerzo
«Es una pena, me sabe muy mal por él porque no es la primera vez que le castigan las lesiones», recordaba Vilanova, que de confirmarse la baja del defensa verá cómo aumenta la necesidad de fichar a otro central o a un medio-
centro que también pueda moverse por el centro de la zaga. «Es joven y fuerte, y le ayudará haber pasado por una experiencia similar hace unos años», agregó el técnico tratando de buscar un aspecto positivo a la desgracia.
Mientras Vilanova hablaba con la prensa, Muniesa salía abatido del vestuario con muletas. Ya en el campo se dio cuenta de la gravedad de la lesión. Por eso decía que no con la cabeza, tratando de buscar una explicación a tanta y tanta desgracia.