Pep Guardiola se ha marchado con tres Ligas, de un total de 14 títulos, y otro tres trofeos menores, no tan valiosos, pero muy simbólicos que dicen mucho de las maneras con las que el Barça ha culminado una etapa de éxito. Su equipo ganó la pasada temporada, empatado con el Málaga, el premio al Juego Limpio que instauró la Federación Española en 1998, para distinguir al equipo más deportivo de la Liga, desde Primera División a Segunda B.
El Barça ha logrado ese galardón en tres de las cuatro temporadas de Guardiola en el banquillo: 2008-09, 2010-11 y 2011-12. También lo logró la plantilla de Frank Rijkaard en la temporada 2005-2006, cuando conquistó la Liga y la Champions.
El premio se concede al equipo que menor número de puntos acumula durante la Liga. Cada tarjeta amarilla supone un punto, la expulsión por dos amarillas dos puntos y la expulsión por roja directa tres puntos. Si la sanción es mayor, los puntos aumentan en idéntica medida a los parftidos de suspensión. También se contabilizan las sanciones del Comité de COmpetición que no hayan sido recogidas en el acta arbitral.
El Barça sumó el año pasado un total de 91 puntos, como el Málaga, que recogía el premio por primera vez en la asamblea de la federación española de fútbol. El club azulgrana, en cambio, es el más premiado desde que fundó con cuatro trofeos.