"Estamos en un punto que no podemos avanzar y son cuestiones de máxima sensibilidad pública que no podemos decir". Toni Freixa, el portavoz y secretario de la directiva del Barcelona, ha reconocido el parón que se vive en el proyecto de la Grada de Animación del Camp Nou, encallado por discrepancias en temas de seguridad con los Mossos d'Esquadra. Pero la directiva, que hizo de este asunto un compromiso electoral hace ya casi dos años y medio, no quiere echarse atrás. "Mantenemos el proyecto, nunca saldremos a decir que no lo haremos. No lo queremos dar por muerto", ha explicado Freixa para reafirmar la idea de no echarse atrás, decidida por la junta en la reunión que tuvo ayer por la tarde.
El Barça no se rinde. Cada vez lo tiene más difícil, pero insiste en la idea del presidente Sandro Rosell de poner en marcha un complicado proyecto. "A quien corresponde decidir si la Grada de Animación está enterrada es al Barça, no a un grupo de socios. Queremos tirarlo hacia adelante tal y como aprobó la asamblea de compromisarios y con las mismas condiciones", ha argumentado el secretario de la directiva azulgrana, precisando, eso sí, que "iremos de la mano de los Mossos y queremos la máxima seguridad".
Mientras tanto, el Barcelona ha explicado las razones que le han llevado a rechazar que la próxima Supercopa de España se dispute en China tal y como ya tiene firmado la Federación Española de fútbol. "No queremos disputarla en China por razones sociales y deportivas", ha comenzado explicando el portavoz del club. "Los técnicos tampoco quieren, la razón no es economica aunque la facturación haya sido de 7.5 millones de euros", ha dicho en referencia al dinero recaudado con la última visita del Madrid al Camp Nou con motivo de la pasada Supercopa. "No quisimos hablar de reparto de dinero", ha dicho en referencia a la reunión que mantuvo ayer en Madrid con la Federación. "Todo hace indicar que si vamos a China perdermoes dinero, pero esta no es la razón". ha comentado Freixa.